Suben un 7% en el primer trimestre

Comisiones: la tabla de salvación de los bancos

La crisis se recrudece para todos, y los bancos, para afrontar la mala situación del sector, aprietan las tuercas a los clientes a través de un incremento progresivo de las comisiones.

Una cliente de Bankia saca dinero de un cajero.
Una cliente de Bankia saca dinero de un cajero.

En julio de 2010 el Banco de España dejó de regular las comisiones y los bancos pasaron a tener la obligación única de comunicarlas a sus clientes. A partir de ahí, las comisiones no solo han crecido de manera exponencial sino que se han ido creando otras nuevas.

Según un análisis realizado con datos de bancos como Caixabank, Santander, Popular o Sabadell, durante el primer trimestre de 2012 las comisiones bancarias aumentaron un 7% para hacer frente a una caída del beneficio neto del 24%, convirtiéndose en una de las tablas de salvación de los bancos.

En concreto, el Banco Popular empezó a cobrar en febrero 1,50 euros por indicar el concepto al realizar un ingreso bancario. Este banco cobra además 0,50 euros cada vez que se retira dinero efectivo en la ventanilla de cualquiera de sus oficinas y otros 0,50, si no se tiene domiciliada la nómina, siempre que se realice un apunte o un movimiento. Barclays, BBVA y Santander cobran la misma cantidad por cada apunte mientras que Bankinter cobra 0,18 euros. En cuanto al cobro por sacar dinero en ventanilla, este podría extenderse a más bancos próximamente.

Una de las comisiones bancarias que más ha subido es la transferencia a una entidad distinta. Según datos del Banco de España, los bancos cobran por este movimiento una media de 4,53 euros en marzo de 2012, frente a una media de 3,20 euros en marzo de 2011.

Esta subida fue denunciada a finales de 2011 por la OCU, que recordó que el cobro por las transferencias se había elevado un 44,2% durante el pasado año. La Organización de Consumidores y Usuarios denunció también el incremento del 20% de la comisión por mantenimiento. Para esta organización se trata de una situación "de aprovechamiento de los bancos frente a los consumidores, más grave si cabe por la crisis económica que ha terminado con miles de puestos de trabajo".