A fondo

HP, un gigante sin rumbo definido

Veintisiete mil despidos hasta 2014. Esta ha sido la última receta de Meg Whitman, consejera delegada de HP desde hace ocho meses, para sacar de su crisis al primer fabricante de PC del mundo. Lo anunció este miércoles, y la noticia, que ya se había filtrado hacía días, golpeó los ánimos de una plantilla (de 350.000 empleados en el mundo y 8.000 en España), que desde hace tiempo sufre una falta clara de liderazgo.

Los analistas coinciden en ese diagnóstico. "HP ha tenido problemas para mantener un rumbo claro en los últimos años. Tras la marcha forzosa de Mark Hurd y el frustrado experimento de Leo Apotheker (que estuvo al frente de la empresa menos de un año), es difícil saber a qué quiere dedicarse HP", señala Carme Prados, directora de Operaciones de la firma de análisis Penteo.

En la misma línea, el analista independiente Jaime García Cantero, se pregunta con ironía cuál es la oferta de HP: "La analítica de datos, los PC, las impresoras, el almacenamiento, los servidores, la nube... Su portafolio es tan grande. Da la impresión de querer estar en todos los frentes y no saber en cuál quedarse". Según Prados, Whitman parece decidida a reinventar la compañía, pero critica que "no ha dado muestras claras de ir a desinvertir en ninguna de estas áreas, buscando convertirse en el proveedor corporativo de referencia".

Debe recuperar el liderazgo de I+D y generar propuestas potentes en ámbitos emergentes

HEWLETT-PACKARD 29,03 -1,89%

Ambos analistas coinciden en que HP está "atrapada" en liderar mercados muy comoditizados, como el del PC o el de las impresoras, en los que existen márgenes muy bajos, mientras no está tan presente en mercados más emergentes y estratégicos como el de los smartphones, las tabletas y el cloud. "Parece llegar tarde a todos estos", dice Cantero, que está convencido que el plan de recortes anunciado, que incluirá un proceso de jubilaciones anticipadas, optimizará los costes de la compañía (HP pretende ahorrar entre 3.000 y 3.500 millones de dólares anuales hasta final de 2014), pero no impulsará su crecimiento.

Es posible que lo logre si como aseguró Whitman utilizan ese dinero para fomentar la inversión en innovación en tres áreas estratégicas, como son los servicios de cloud, almacenamiento de datos y seguridad. Pero habrá que verlo.

A día de hoy, "HP es la firma tecnológica de entre las grandes con un menor valor bursátil en relación con sus ventas. También es el actor que menos porcentaje gasta en I+D y ese es el principal ámbito de actuación de la nueva dirección", subraya Prados, que insiste en que HP debe recuperar el liderazgo de I+D con sus HP Labs. Debe crear nuevos productos que sustituyan a los maduros y en declive, y generar propuestas potentes en los ámbitos emergentes de servicios, cloud y dispositivos inteligentes.

La teoría Whitman se la sabe, pues admitió hace unos días en China ante cientos de periodistas de todo el mundo que HP debe ser "más rápida y ágil" para poder ir por delante en las tendencias del mercado. Un mercado donde el área de consumo, "con ciclos más rápidos", ha impuesto sus reglas, y donde la convergencia entre equipos domésticos y profesionales "es total".

Así pues, Prados apunta que la directiva deberá poner más recursos en investigación, un área que se había visto fuertemente afectada por los recortes de gastos emprendidos por Mark Hurd. Pero, además, serían deseables algunas cosas más. Una, que pare el baile de consejeros delegados (tres en siete años) para definir una estrategia clara. Y dos, que elijan bien sus apuestas. Nadie se explica aún la decisión de cancelar la tablet TouchPad o el abandono del sistema operativo WebOs, apenas 13 meses después de haber comprado Palm por 908 millones de euros. O que se anunciara la venta de la unidad de PC, para dar marcha atrás poco después.