El sector urge obras a Fomento

El consumo de cemento cae un 41% en abril

El derrumbe del consumo español de cemento en el mes de abril profundiza la crisis del sector. La demanda alcanzó un millón de toneladas, lo que implica un descenso del 41% respecto al mismo mes de 2011. El sector vuelve a pedir al Gobierno la urgente reactivación de la obra civil.

El sector del cemento ha demandado al Gobierno que priorice la puesta en marcha del Plan de Infraestructuras y Vivienda (Pitvi), cuya presentación esta prevista por el ministerio de Fomento para el mes de julio. El hecho es que abril vuelve a saldarse con una nueva caída en el consumo, esta vez del 41% respecto a abril de 2011, y no se advierten palancas para una mejora del comportamiento de la demanda. "Sin un repunte de la construcción, que parece aún más lejano con la nueva entrada en recesión de la economía española, continuará el efecto dominó que está minando a todas las industrias que dependemos de este sector", afirma Aniceto Zaragoza, director general de la patronal Oficemen.

El millón de toneladas consumido en España durante el cuarto mes de 2012 iguala el volumen de 1966 y está muy por debajo de los 4,4 millones de toneladas que marcó el índice mensual de abril en 2007, cuando el sector tocó techo en España.

Desde Oficemen se advierte que el país mantiene un alto stock de vivienda nueva sin vender, lo que lastra las posibilidades de la construcción residencial para los próximos "dos o tres años".

En el acumulado del año la producción de cemento alcanza los 5,7 millones de toneladas, un 27% por debajo de lo producido entre enero y abril de 2011. El consumo, por su parte, retrocede un 34%, desde los 7,1 millones de toneladas de cemento a los actuales 4,7 millones de toneladas.

Estos datos negativos de actividad del sector están sintonía con los planes de ajuste anunciados por empresas como Cementos Portland Valderrivas y la suiza Holcim. Esta última ha cerrado su fábrica de Lorca (Murcia), paraliza los dos hornos de la planta de Yeles (Toledo) y prepara medidas semejantes para una decena de plantas de hormigón. La multinacional suiza, presente en España desde 1980, también prevé un recorte de plantilla del 35%, lo que afectaría a 373 empleados y dejaría en 680 personas la nomina de la cementera.