Microcervecerías, una oportunidad de negocio

La cerveza artesanal gana adeptos

La cerveza artesanal se ha introducido dentro de la escena de productos gourmet en España. Producción limitada, innovación y ganas de emprender son las claves del éxito de este fenómeno cada vez más reconocido.

El consumo de cerveza ha descendido en la hostelería
El consumo de cerveza ha descendido en la hostelería

De ayudar a las start-ups españolas a hacerse un hueco en Silicon Valley a convertirse en emprendedor y montar una fábrica de cerveza en Las Rozas. Jaime Riesgo es uno de los cinco socios de Cervezas La Virgen, una de las microcerverías que han abierto sus puertas en los últimos años en España. La afición a las cervecerías artesanales de San Francisco, conocido como craft beer, animó a Riesgo a volver a Madrid para poner en marcha su propia cervecería, abierta hace tan solo tres meses.

Sin tener que cruzar el Atlántico si que hicieron falta muchos años de fabricación de cerveza artesanal como hobbie para que David Castro se lanzara al mundo empresarial. Cervezas La Cibeles comenzó en junio de 2010 como una oportunidad de complementar los ingresos domésticos, pero su rápido crecimiento provocó que Castro dejara su empleo como directivo de una empresa informática para dedicarse de lleno a la malta. "Comenzamos a producir en marzo de 2011 y en la actualidad tenemos una producción diaria de 1.200 litros que vendemos en pubs, cervecerías especializadas, pequeños distribuidores y en la sección gourmet de El Corte Inglés e Hipercor", afirma Castro.

El fundador de La Cibeles asegura que la suya es una cerveza artesana y española al 100%. "Nuestra planta ha sido diseñada por nosotros en Madrid, fabricada en Albacete y utilizamos malta española", destaca Castro, que explica que las máquinas que se comercializan suelen ser de Alemania o de Estados Unidos y tienen unas características distintas a las de la cerveza que se consume en España.

Y es que el negocio de la cerveza tradicional está fermentando en nuestro país. En España existen en la actualidad unas 150 microcervecerías y se espera que puedan alcanzar las 200 antes de que finalice el año. Su producción va desde los 15.000 litros al año hasta los 100.000 litros. Cifras muy alejadas de la producción de la industria cervecera española, que en 2010 produjo 33.6 millones de hectolitros, situándose el cuarto país productor de la UE y entre los diez primeros de todo el mundo, según los últimos datos de Cerveceros España.

Para conocer las posibilidades de este sector y sabores distintos a los habituales, este fin de semana se celebra en Madrid la primera edición de "Alimentos de Madrid y Cervezas de Madrid" en el recinto de la Cámara Agraria de Madrid, una oportunidad para degustar más de 100 cervezas distintas, que estarán acompañadas además por una nutrida selección de alimentos de Madrid, que buscan en esta muestra potenciar los alimentos de la región.

Entre las marcas que van a estar presentes estos días se encuentra La Cibeles y La Virgen, pero también otras como Domus, una cerveza artesanal producida en Toledo y fundada por Fernando Campoy y que debe su origen a un examen: Campoy se presentó a unas oposiciones (que no aprobó) pero a cambio se inició en el mundo de la fabricación de cerveza artesana.

La cervecera toledana, como la mayoría de estas pequeñas marcas, realiza catas los fines de semana para dar a conocer al público su producto que poco a poco se va dando a conocer gracias a la venta en bares, establecimientos especializados y al comercio electrónico.

¿Pueden convertirse alguna de estas pequeñas marcas en competencia de Mahou-San Miguel o Heineken España? En países como Estados Unidos existen grandes cerveceras artesanales que han logrado mantener el espíritu de la fabricación original, pero David Castro cree que si alguna de los pequeños productores españoles logra tal éxito para codearse con las grandes marcas del mercado español se perdería parte del espíritu de las empresas. De momento, las pequeñas cerveceras artesanales van incrementando su peso en el sector español, donde las grandes marcas copan un 90%.