Por difamación y falsas acusaciones

Strauss-Kahn reclama un millón de dólares a la empleada que le denunció por violación

El exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Dominique Strauss-Kahn ha presentado una demanda por un millón de dólares contra Nafissatou Diallo, la empleada de un hotel neoyorquino que lo denunció de agresión sexual hace un año y a quien acusa de difamación y falsas acusaciones.

Los abogados del político francés presentaron ante un tribunal neoyorquino una querella en la que piden a Diallo "al menos" un millón de dólares "por los daños derivados de las falsas acusaciones que intencionalmente y con conocimiento de causa" vertió contra él, según señala el escrito.

"No debería sorprender a nadie que Strauss-Kahn presente una demanda contra Diallo por sus falsas acusaciones. Es directamente responsable de su detención y encarcelamiento, y de sus extraordinarios dolores, angustias y gastos", ha dicho uno de sus abogados, William Taylor, en un comunicado.

Taylor explicó además que la conducta de Diallo debe tener "consecuencias" y aseguró que "Strauss-Kahn no va a aguantar todo lo que ella hizo y su esfuerzo por aprovecharse de él sin luchar".

Según la demanda, como "resultado directo" de "las perversas e infundadas falsas acusaciones" de Diallo, Strauss-Kahn sufrió "la privación de su libertad" y "la pérdida de su empleo como director gerente del FMI y otras oportunidades profesionales",

Así como sufrió "un daño importante a su reputación profesional y personal en Estados Unidos y todo el mundo".

A DSK, como se conoce al político y economista francés, señala el escrito que además el caso le ha causado "estrés emocional" y acusa concretamente a Diallo de proveer "información falsa y falsificar pruebas ante la Policía de Nueva York y la Fiscalía de Manhattan", así como de mentir ante el gran jurado.

Strauss-Kahn quiere que el tribunal del distrito del Bronx ante el que ha presentado la demanda estipule la compensación que debe recibir, aunque señala que ésta "no puede ser en cualquier caso menor a un millón de dólares", y quiere que la mujer pague los honorarios de sus abogados y los costos del juicio.

El mediático caso contra DSK comenzó hace justo un año, el 14 de mayo de 2011, con su detención en el interior de un avión en el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York cuando se disponía a viajar a París, después de que la Policía recibiese la denuncia por asalto sexual presentada por Diallo.

La mujer acusó a Strauss-Kahn de haberla asaltado sexualmente de forma "sádica, intencionada, brutal y violenta" cuando ésta entró a la habitación del hotel donde se hospedaba para limpiarla.

En esta nueva demanda, DSK asegura que él y la empleada del hotel iniciaron "actos sexuales consentidos mutuamente", tras los cuales ella abandonó el lugar, esperó a que el político se marchara y después denunció "falsamente" unos actos que "no contaron ni con fuerza ni violencia".

Tras pasar por la cárcel de Rikers Island y estar sometido a un arresto domiciliario en Nueva York, el proceso penal que se abrió en su contra culminó cuando quedó libre de cargos el pasado agosto, cuando la Fiscalía pidió desestimar el caso por falta de credibilidad de la mujer.

Los abogados de Diallo recurrieron a la justicia civil el pasado 8 de agosto con una querella en la que acusan al exdirector gerente del FMI de haber asaltado sexualmente a su cliente, una inmigrante guineana.

Ese caso irá a juicio después de que el juez rechazara a principios de mayo la petición de inmunidad diplomática del político y economista europeo.

En su país, Strauss Kahn fue imputado en marzo pasado por tres jueces instructores de la ciudad de Lille (noroeste) por un delito de proxenetismo en banda organizada, tras lo cual quedó en libertad bajo control judicial a cambio de una fianza de 100.000 euros (127.900 dólares).