Bankia, la más afectada con casi 5.000 millones previstos

La banca destinará 22.000 millones a provisiones

Las nuevas exigencias del Gobierno para cubrir las espaldas de las entidades financieras ante los agujeros del sector inmobiliario se traducen en 22.000 millones de euros en provisiones para el conjunto del sector, frente a los 28.000 previstos por el Ejecutivo.

Viviendas
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Los bancos han hecho públicas hoy las nuevas provisiones que han de guardar para cumplir con la segunda andanada del Gobierno para sanear sus balances del riesgo inmobiliario. Las cinco principales entidades (Santader, BBVA, Popular, Bankia y CaixaBank) apartarán 13.600 millones, es decir, el 60% del total de provisiones comunicadas hoy a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El Gobierno anunció el viernes un drástico saneamiento del ladrillo sano. La nueva vuelta de tuerca se suma así a las medidas llevadas a cabo en febrero y la provisión llega hasta el 52% en el caso del suelo.

Bankia, el desencadenante de la nueva oleada de reformas, será la entidad que más dinero tendrá que aportar. Según los datos aportados a la CNMV la cantidad asciende a 4.722 millones de euros.

El segundo puesto los ocupa Santander. El banco que preside Emilio Botín tendrá que destinar 2.700 millones de euros al saneaminento de sus activos inmobiliarios. A esta cantidad se suman los 2.300 que todavía están pendientes para hacer frente a los requerimientos de la primera reforma financiera anunciada en febrero por el Ejecutivo de Mariano Rajoy.

El cálculo efectuado por Popular establece que las provisiones para el cumplimiento del Real Decreto ascienden a 2.314 millones de euros antes de impuestos. En concreto, 1.695 millones corresponderían a Popular y los 619 millones restantes a Pastor, entidad absorbida el pasado octubre.

Caixabank estima en 2.102 millones el efecto de la reforma. Las nuevas provisiones para hacer frente a la exposición inmobiliaria se cubrirán con los resultados, lo cual supondrá una merma en su ratio de capital, que pasará del 12,4% al 11,3%, según lo comunicado a la CNMV. A pesar de ello, la entidad podrá seguir cumpliendo con los requisitos marcados por la Autoridad Bancaria Europea (EBA).

En quinto lugar se encuentra BBVA con 1.800 millones que deberá destinar al ladrillo. Las nuevas exigencias sobre el crédito sano complementan la primera reforma del ejecutivo popular que centraba sus esfuerzos en los activos dudosos.

Sabadell, que incluye las provisiones de CAM (176 millones), cifra el impacto en 421 millones antes impuestos a los que haría frente con cargo a los beneficios de 2012. Al cierre de año, cuando se hayan cumplido las exigencias, y según lo previsto, el ratio de capital caería al 9,6%. Por su parte, las dotaciones Banco Mare Nostrum (BMN) se situarían en los 640 millones.

Tras la nacionalización de Bankia, el penúltimo clavo por apuntalar es Novagalicia. La entidad gallega anunció ayer que las nuevas provisiones que deberá destinar a dotar el crédito sano concedido al sector inmobiliario tendrá un impacto adicional de 1.019 millones de euros.

Unicaja Banco y Banco Ceiss, producto de la integración de Caja España y Caja Duero, tendrán que realizar unas provisiones de 888 millones de euros. Unas dotaciones que quedarán cubiertas dentro del plan de integración entre ambas entidades, que fue aprobado por el Banco de España.

Catalunya Banc, la entidad fruto de la fusión de las cajas de Catalunya, Manresa y Tarragon, está actualmente en manos del Banco de España y pendiente de ser subastada. La entidad, golpeada por la excesiva acumulación de ladrillo, necesitará 995 millones de euros adicionales.