Pascual sugiere que Santander perjudicó al grupo para que lo comprara Orizonia

Díaz Ferrán y Pascual acusan a la IATA y a Botín de la quiebra de Marsans

Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual responsabilizan del concurso de Marsans a la IATA. La defensa del expresidente de CEOE dice que el presidente de Santander, Emilio Botín, "no se dignó" a contestar a las peticiones de ayuda.

Díaz Ferrán y Pascual acusan a la IATA y a Botín de la quiebra de Marsans
Díaz Ferrán y Pascual acusan a la IATA y a Botín de la quiebra de Marsans

Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual, los anteriores propietarios de Marsans, dicen que el grupo dejó de afrontar sus pagos por la decisión de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), el organismo que aglutina a las compañías de líneas aéreas regulares, de embargar la venta de billetes de viaje al grupo español. Y aseguran que cuando pidieron auxilio a Emilio Botín, presidente de Santander, la entidad "no se dignó" a contestar.

El expresidente de la CEOE y su socio afrontan el mes que viene el juicio tras el que se decidirá si el concurso de Marsans se califica como culpable. En ese caso los empresarios quedarían inhabilitados para administrar empresas durante un determinado número de años y tendrían que responder con su patrimonio a las reclamaciones de los acreedores de Marsans.

La representación legal de Gerardo Díaz Ferrán mantiene, en su escrito de oposición a la culpabilidad del concurso, recientemente enviado a la juez de Marsans y al que ha accedido este diario, que la decisión de la IATA de retirar a Viajes Marsans la licencia para vender viajes "viene motivada no por impago sino como consecuencia de la interesada interpretación (...) por parte de la IATA del informe elaborado ad hoc por PricewaterhouseCoopers". La consultora advirtió en su auditoría del ejercicio 2008-2009 de Viajes Marsans que era incapaz de expresar una opinión sobre las cuentas del grupo ya que este no aportaba la información suficiente para ello.

IATA, afirma la representación legal del expresidente de la CEOE, tomó su decisión "de forma arbitraria, unilateral, carente de todo fundamento y basada exclusivamente en meras suposiciones y conjeturas". El organismo reclamó el 11 de abril a Marsans una garantía de 24 millones para permitirle seguir vendiendo billetes, a lo que la compañía española se negó. El 20 de abril IATA prohibió a Marsans emitir billetes. Apenas dos meses después el grupo se declaró en concurso y Díaz Ferrán y Pascual traspasaron, prácticamente al mismo tiempo, el grupo a Ángel de Cabo, empresario especializado en quiebras y liquidaciones -el mismo que un año después de hizo, en una situación parecida, con Nueva Rumasa-.

La fiscal María de la Paz Núñez no ve las cosas de la misma manera. "La pérdida de liquidez de las empresas de Grupo Marsans motivó que dejara de pagar a la IATA en los plazos establecidos y que esta a su vez le exigiera garantías de pago para dejarles emitir billetes, garantías que no pudieron prestarse", dice la fiscal en su escrito enviado a la juez del concurso de Marsans, en el que solicita que el mismo sea declarado culpable y que Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual sean inhabilitados por 10 años para administrar bienes ajenos.

La opción de venta a Orizonia

La defensa de Díaz Ferrán dice que "Viajes Marsans no tiró la toalla" a pesar de la decisión de la IATA. "El señor Díaz Ferrán se dirigió personalmente ... a Emilio Botín solicitando su intercesión". "Huelga decir", señala en su escrito de oposición, "que el Banco Santander, como parece tener por costumbre cuando vienen mal dadas, no se dignó ni tan siquiera a contestar".

La defensa de Pascual va más allá y sugiere que Santander trató de complicar la liquidez del grupo para que una firma participada por el banco adquiriera Marsans por un precio rebajado.

Asegura que en 2010 Santander endureció las condiciones de préstamo coincidiendo con unas negociaciones entre Díaz Ferrán y Pascual para vender Marsans al grupo Orizonia, participado por una firma de capital riesgo ligada a Santander, Vista Capital, y por Carlyle. Así Orizonia podría "conseguir su objetivo de adquirir la empresa a un precio más bajo". La familia Ruiz-Mateos también culpó a Santander de la quiebra de Nueva Rumasa.

La "mala fe" de la administración

El escrito de oposición de Gerardo Díaz Ferrán a la declaración de culpabilidad del concurso de Marsans acusa a la administración concursal nombrada por la juez en la compañía de actuar "con manifiesta mala fe" contra sus anteriores propietarios. "Es evidente, basta acudir a los medios de comunicación", dice el escrito, "que las llamadas administraciones concursales parecen tener fama de ser ciertamente irregulares en su proceder".

La representación del expresidente de CEOE apunta, eso sí, que no es esa su impresión, pero subraya que "jamás en un informe de calificación (...) ha visto esta parte mayor adjetivación a favor de la culpabilidad". También dice que los administradores "revelando una suerte de enconamiento por ahora inexplicable" acusan a Díaz Ferrán de apropiarse de forma indebida de cantidades entregadas por los clientes del grupo de viajes.

Sueldos

Díaz Ferrán y Pascual se dieron de alta en Marsans como trabajadores dos meses antes del concurso del grupo con un salario mensual de 20.555 euros. Las defensas de ambos aseguran que se hizo para responder ante una deuda de la empresa con Wells Fargo.