Entre ellas, una filial de Endesa

Argentina estudia el rescate de dos grandes eléctricas

El Gobierno argentino planea adoptar medidas respecto de las empresas eléctricas (entre ellas Edesur, filial de Endesa) que acusan una situación crítica en sus finanzas. Aunque azota el fantasma de las nacionalizaciones, nadie se atreve a ponerla entre las opciones que se evalúan. Mientras tanto, se anticiparán fondos a las compañías para afrontar mejoras salariales.

El complejo panorama de las grandes distribuidoras de energía en Argentina, Edesur (propiedad de Endesa) y Edenor (de Pampa Holding S.A), que anticiparon estar al borde del default, originó el compromiso del Gobierno de evaluar posibles medidas con un "nuevo modelo del mercado energético". Entre las opciones se menciona la posible actualización tarifaria (congeladas desde hace 10 años) o una nueva política de subsidios para el sector.

La respuesta definitiva llegará en los próximos meses, según ha dicho el titular del Sindicato Luz y Fuerza, Oscar Lescano, tras participar de la primera reunión del Gobierno y las compañías en la que se expuso la situación de las eléctricas. El dirigente ha confirmado -según publica el diario Clarín- que el Gobierno otorgó el primer auxilio financiero a las eléctricas concediendo fondos para afrontar una mejora salarial comprometida a los trabajadores. El sindicato había amenazado con tomar medidas de fuerza de no obtener respuestas y este auxilio destrabó esa presión.

Sin embargo, queda resolver la mayor problemática de las eléctricas, que acusan el origen de sus cuentas en rojo en el congelamiento de las tarifas. "Hoy estamos experimentando un momento de dificultades en el frente de las tarifas", ha dicho esta semana el presidente ejecutivo de Enel (dueña de Endesa), Fulvio Conti, al plantear una subida de tarifas en el país sudamericano. En nombre de su filial Edesur, intervino un mes atrás el primer ministro italiano, Mario Monti, a través de una carta dirigida a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, donde indicaba que la empresa sufría "problemas de liquidez que podrían conducirla en breve a la insolvencia".

Kirchner tomó nota de la misiva de Monti y también de las autoridades de Edenor que elevaron el mismo planteamiento, y ordenó crear una comisión con autoridades del Gobierno, las empresas y el sindicato, para realizar un seguimiento de costos y buscar una solución a corto plazo. El análisis incluye además el funcionamiento de la compañía mixta que administra el mercado eléctrico mayorista (Cammesa) y de la transportista de energía Transener.