Problemas con proveedores y sindicatos

Argentina se enfrenta a los primeros escollos tras nacionalizar YPF

La expropiación de YPF no es todo color de rosa, tal y como ha tratado de mostrar el Gobierno argentino durante las primeras horas tras la expropiación. Los nuevos gestores se han encontrado obstáculos como los proveedores de la petrolera le reclaman pagos, los sindicatos han promovido los primeros paros en la Patagonia y principalmente, las dificultades en la búsqueda de inversores extranjeros que miran con desconfianza el desenlace de esta historia.

Carteles callejeros en Buenos Aires, tras la expropiación por parte del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, de las acciones de Repsol en su filial argentina YPF.
Carteles callejeros en Buenos Aires, tras la expropiación por parte del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, de las acciones de Repsol en su filial argentina YPF.

Los primeros problemas para la YPF estatalizada no se han hecho esperar. El nuevo gerente general de YPF, Miguel Galuccio, inició su gestión el lunes y prometió un plan de desarrollo en 100 días. Sin embargo, apenas unas horas más tarde la Cámara de Empresas de Servicios Petroleros encabezó en Chubut -la provincia patagónica que hace dos meses encabezó las sanciones a Repsol con la quita de concesiones- amenazaron con paralizar los pozos petroleros ante la demora de pagos por parte de la empresa.

El gobernador, Martín Buzzi, quien además preside la Federación de Estados Productores de Hidrocarburos, no quiso sin embargo poner las cosas más difíciles a la nueva YPF y echó mano de fondos del para afrontar la deuda que se mantenía con los proveedores y evitar un paro en los pozos petroleros si se producía el cese de pagos al personal.

Así, el Estado provincial, a través del Banco Provincia Chubut (el banco público de la región) y el Banco Central de Argentina, concedió un anticipo para pagar sueldos, mientras que se buscan alternativas para agilizar la cancelación de la deuda con los proveedores de esa región, que asciende a 160 millones de pesos (27,6 millones de euros). Este pago, no obstante, no ha terminado de aplacar a los proveedores, que siguen presionando para lograr una solución definitiva. Y eso, a pesar de que el gobernador había pedido que "todos pongan una cuota de paciencia, porque se está ordenando y sacando prioridades de pago". Por ahora solo le han hecho caso los municipios que también reclaman deudas de YPF por regalías y pasivos ambientales impagos.

En tanto, en Santa Cruz (la provincia de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner), un sindicato de petroleros ha decidido realizar el primer paro contra YPF tras la nacionalización. La razón, en este caso, no son los impagos, sino un enfrentamiento gremial en la que intervino el Gobierno. La huelga, en todo caso, no ha afectado la continuidad de la tarea en los pozos petroleros, pero mantuvo bloqueos de caminos y manifestaciones en la ruta. El gobernador, Daniel Peralta, vinculó las manifestaciones en su provincia con una "intencionalidad política" que podría perjudicar el proceso de estatización de YPF.

Captar inversores

En otro frente, Argentina intenta mostrar solvencia para atraer inversores que aporten los fondos necesarios para continuar con las tareas de explotación de petróleo y gas en el país, principalmente en el megayacimiento vaca Muerta, el mayor reservorio de hidrocarburos no convencional hallado en el país en noviembre pasado.

Las primeras acciones de la intervención de YPF -a cargo del ministro de Planificación, Julio De Vido, y el viceministro de Economía, Axel Kicillof- comprendieron una ronda de reuniones con las petroleras Exxon, Chevron(ex-Standard Oil), Conoco Phillips y Petrobras. Además, esta semana, el vicepresidente argentino, Amado Boudou, acudió a Washington a un encuentro con empresarios con el mismo objetivo. "YPF está abierta al capital y a la posibilidad de trabajar en conjunto con empresas públicas o privadas de la Argentina o el extranjero", ha dicho el mandatario y afirmó que el país ofrece "excelentes expectativas para aquellos que quieran invertir en 'joint ventures' (empresa conjunta) y en posibilidades de trabajo en conjunto en el sector de energía".

La presentación de Boudou en Estados Unidos se realizó el mismo día que el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, exhortó a Argentina a "respetar el estado de derecho, los compromisos legales y los fallos de los tribunales internacionales".

El Gobierno no ha revelado en cifras qué inversiones necesita para continuar con el desarrollo de YPF, que en 2011 registró una producción de 11.251.141 metros cúbicos de petróleo, según información de la Secretaría de Energía de la Nación. Sin embargo, el ex ministro de Energía, Alieto Guadagni, ha dicho que para los próximos 3 años, YPF requiere de 45.000 millones de dólares (34.781 millones de euros) de inversión.