Bankia: Guía para clientes y acreedores

Los acreedores, en principio, estarían cubiertos

Los acreedores de las diferentes variedades de deuda en las intervenciones de entidades financieras realizadas hasta ahora tampoco han recibido, de momento, recorte alguno en sus créditos. El pasado octubre el anterior Gobierno preparó el camino para que los contribuyentes no se hicieran cargo del saneamiento del sector financiero y para ello decidió fusionar en uno los fondos de garantía de bancos, cajas y cooperativas.

El esquema de protección de activos que acompañó a la adjudicación de CAM cubre una cartera crediticia problemática de hasta 24.000 millones de euros. El agujero en Bankia es, de nuevo, considerablemente mayor: son 40.600 millones de euros de exposición al riesgo inmobiliario según la estimación del banco el banco Goldman Sachs.

Las acciones de la entidad madrileña se hunden un 6% en el parqué, pero los títulos de deuda no sufren grandes alteraciones. La aparente tranquilidad de los inversores puede traducirse en que, como ha sucedido en otras intervenciones, (CAM, Banco de Valencia, Caja Sur, Novagalicia, etc) los acreedores también verían garantizada su inversión.

En todo caso, si se llegase a una hipotética liquidación no es descabellado pensar en una quita proporcional de acuerdo a la prelación de acreedores. Es decir, un mordisco en los créditos en forma de cascada en función de la tipología de deuda. Empezaría con un descuento para los acreedores de deuda senior, que iría aumentando de manera proporcional para la subordinada, preferentes o convertibles.

La financiación mayorista a largo plazo alcanza los 66.851 millones de euros al cierre de 2011.