Es la caída más brusca desde octubre de 2009

La producción industrial se derrumba un 10% por el parón de la UE

Los malos augurios de las patronales industriales sobre el frenazo de la actividad en los grandes países de la Unión Europea se están cumpliendo. En marzo, la producción industrial en España disminuyó un 10,4% en tasa anual, lo que supone la caída más brusca desde octubre de 2009.

Si se corrigen las cifras de los efectos del calendario (no todos los meses tienen los mismos días laborables), el descenso se mitiga hasta el 7,5%, aunque sigue siendo el más intenso en dos años y medio.

Este indicador, que mide el INE a través de una encuesta mensual a 13.200 empresas, lleva contrayéndose seis meses consecutivos como consecuencia del derrumbe de la demanda interna.

En marzo, intensificó su retroceso por encima de los dos dígitos por el frenazo que sufrieron los grandes mercados compradores de España, como Francia, Alemania o Italia. Solo esos tres países representan uno de cada tres euros vendidos al exterior por la industria. Y las previsiones a corto plazo, tanto del FMI como de la UE, no invitan al optimismo: la economía francesa apenas crecerá este año y el que viene y a la italiana le puede esperar hasta dos años de recesión.

El retroceso experimentado por la producción industrial se puede comprobar si se analizan los descensos de los dos grandes sectores exportadores, como los bienes intermedios (aquellos ligados, por ejemplo, a la industria auxiliar de la automoción) o los bienes de equipo (piezas de ferrocarril, carreteras o maquinaria industrial).

Especialmente reseñable fue la corrección sufrida por estos últimos, con un descenso del 11,2% en tasa corregida, tan solo equiparable a los meses más intensos de la recesión económica que registró España en 2009. Este sector es el que más bienes exporta al extranjero, con un 17,9% del total.

Otros mercados

Conscientes del parón que están sufriendo sus grandes compradores, los productores de bienes de equipo están optando por orientar sus estrategias comerciales hacia los países emergentes, con mejores perspectivas de actividad, como India, Brasil o Turquía.