España intensifica las compras de crudo en África y América
Nigeria, México o Colombia se convierten en los grandes proveedores de petróleo
España ha recompuesto rápidamente sus compras de petróleo (importa el 99,8% de lo que consume) ante el cada vez más cercano cierre del mercado iraní (previsto para el 1 de junio), hasta el pasado ejercicio uno de los principales suministradores nacionales, junto a Rusia y Arabia Saudí.
A principios de año, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, restó importancia a esta decisión consensuada en Bruselas y aseguró que el suministro de crudo estaba asegurado con los otros dos grandes socios comerciales.
Los datos de importaciones correspondientes a los dos primeros meses de este ejercicio muestran, sin embargo, que la tensión creciente en Irán ha sido esquivada con un incremento sustancial de las compras, no a Rusia o Arabia Saudí, sino a otros productores de América, como México o Colombia, o África, como Nigeria.
El crecimiento más espectacular ha sido el experimentado por el productor africano, que se ha convertido en el mayor proveedor de petróleo a España, con 1,6 millones de toneladas (un 16,3% del total). El volumen representa un incremento del 25% respecto al mismo periodo de 2011.
Pero el avance más espectacular lo han protagonizado los grandes productores de crudo de Latinoamérica, que en conjunto apenas representaron el 12,4% de las compras españolas en 2011. Un año después, ese porcentaje se ha duplicado hasta el 24,3%, gracias al crecimiento de México, Colombia y Venezuela. Especialmente significativo ha sido el avance de ese primer país, con unas ventas de 1,3 millones de toneladas, con un aumento del 31% respecto al mismo periodo de 2011.
El Ejecutivo español, además, ha retomado las compras de petróleo a Colombia y Venezuela, a las que no se compró crudo en 2011. Las importaciones de petróleo a ambos países se han elevado a 723.000 toneladas (un 7,4% del total) y 363.000 toneladas (un 3,7%), respectivamente.
Los intercambios con los otros dos grandes vendedores de petróleo (Arabia Saudí y Rusia) se han mantenido más o menos estables, con cuotas de mercado similares a las registradas en los dos primeros meses de 2011. Donde sí se han producido variaciones sustanciales ha sido en las compras a Irán, que se han reducido a la mitad, al pasar de 1,02 a 0,5 millones entre enero y febrero. Esa merma se ha visto compensada con el fuerte incremento de las ventas desde Irak, que han pasado de 402.000 a 817.000 toneladas.