Agencia de calificación

BBVA, Sabadell y Popular hacen frente común contra S&P

La iniciativa se produce tras la rebaja de calificación por parte de la agencia a España el pasado jueves

No es la primera vez y seguramente que no será la última. Todas las fuentes bancarias consultadas confirman el malestar del sector financiero ante la bajada de calificaciones de la agencia estadounidense S&P para España y para 11 entidades financieras del país producida entre el jueves y el lunes. BBVA, Sabadell y Popular han intentado buscar un quórum para rescindir el contrato de S&P.

La banca española considera totalmente exagerada la decisión de S&P de rebajar la calificación a casi todo el sector financiero español, incluidos los principales bancos del país e internacionales como son Santander y BBVA. Más cuando otras firmas de análisis como Goldman Sachs, pese a afirmar que el conjunto de la banca española necesitará otros 58.000 millones para sanear los balances del sector financiero de sus activos inmobiliarios, reconoce la salud de gran parte de las principales entidades del país.

El viernes, coincidiendo con la rebaja de dos escalones de la calificación de la nota de España, BBVA y Sabadell, liderados por Popular, según aseguran las fuentes consultadas, intentaron agrupar un quórum suficiente para rescindir el contrato de S&P ante sus análisis tan negativos no solo sobre la situación de la economía española, sino de sus bancos. Las entidades van a celebrar una reunión para tratar el asunto, a la que también asistirá Bankia.

El lunes la agencia estadounidense recortó la calificación a 11 entidades financieras consecuencia de la rebaja de la deuda española. Y aunque casi todo el sector se esperaba esta reacción, varias entidades consideran totalmente desmesurada la medida, sobre todo porque no coincide con los informes del resto de los analistas y porque en algunos casos las reglas que han aplicado no concuerdan con el estado de los bancos en cuestión, declaran fuentes de estas entidades. Los movimientos puestos en marcha el viernes, sin embargo, "es muy difícil que prosperen", reconocen varios ejecutivos de las entidades que han estudiado tomar medidas contra S&P.

Hasta 11 entidades financieras vieron ayer rebajada su calificación. Santander (incluidas sus filiales Santander Consumer Finance y Totta), BBVA, Banesto, Ibercaja, Kutxabank, Banca Cívica, Sabadell, Bankinter, Barclays España y CECA sufrieron las consecuencias de ser españolas y vieron cómo su rating descendía. Otras cinco entidades, como CaixaBank y su matriz La Caixa, Bankia y su matriz BFA y Banco Popular han sido colocadas en perspectiva negativa, y será a finales de mes cuando llegará la decisión final de su rating.