La iniciativa se produce tras la rebaja de calificación del viernes a España

BBVA, Sabadell y Popular hacen frente común contra S&P

No es la primera vez y seguramente que no será la última. Todas las fuentes bancarias consultadas confirman el malestar de todo el sector financiero ante la bajada de calificaciones de la agencia de calificaciones estadounidense Standard & Poor's (S&P) para España y para 11 entidades financieras del país producida entre el viernes el lunes. BBVA, Sabadell y Popular han intentado buscar un quórum para rescindir el contrato de S&P.

Sede de Standard & Poor's en Nueva York
Sede de Standard & Poor's en Nueva York

La banca española considera totalmente exagerada la decisión de S&P de rebajar la calificación a casi todo el sector financiero español, incluidos los principales bancos del país e internacionales como son Santander y BBVA. Más cuando otras firmas de análisis como Goldman Sachs, pese a afirmar que el conjunto de la banca española necesitará otros 58.000 millones de euros para sanear los balances del sector financiero de sus activos inmobiliarios, reconoce la salud de gran parte de las principales entidades del país.

El viernes, coincidiendo con la rebaja de dos escalones de la calificación de la nota de España, BBVA, y Sabadell, liderados por Popular, intentaron agrupar un quórum suficiente entre las distintas entidades financieras del país para rescindir el contrato de S&P ante sus análisis tan negativos no solo sobre la situación de la economía española, sino de gran parte de sus principales bancos. Las entidades van a celebrar una reunión para tratar el asunto, a la que también asistirá Bankia.

El lunes la agencia estadounidense iba más lejos y recortaba la calificación a 11 entidades financieras consecuencia de la rebaja de la deuda española. Y aunque casi todo el sector se esperaba esta reacción, varias entidades la consideran totalmente desmesurada, sobre todo, porque no coincide con los informes del resto de los analistas, y porque en algunos casos las reglas que han aplicado no concuerdan con el estado de los bancos en cuestión, declaran fuentes de estas entidades.

Los movimientos puestos en marcha el viernes, sin embargo, "es muy difícil que prosperen", reconocen varios ejecutivos de las entidades que han estudiado tomar medidas contra S&P.

Varios bancos, entre los que se encuentran BBVA recuerdan que incluso el informe de la semana pasada de Goldman Sachs incluida partes muy positivas sobre el sistema financiero español. El director financiero de BBVA, Manuel González Cid, recordaba el miércoles pasado en la presentación de resultados del banco que el analista de Goldman Sachs afirmó el martes de la semana pasada que en el peor de los escenarios de estrés la banca española necesitaría otros 58.000 millones de euros adicionales a los 53.000 millones ya planteados por el real decreto de la reforma financiera. Pero aseguró que son niveles que la banca española puede afrontar en el tiempo sin ningún problema, y que no tiene sentido anticipar porque depende del deterioro que puede haber más adelante en el ciclo.