Nuevo impulso reformista

España sufre la fuga de capital nacional

La prima de riesgo no sube porque sí, sube porque cada vez hay menos dinero procedente del exterior -y también del interior- dispuesto a apostar por España. Los denodados esfuerzos del Gobierno por tranquilizar a los mercados con reiterados anuncios de reformas y recortes caen en saco roto. No en vano, la prima de riesgo española continúa por las nubes -en el entorno de los 420 puntos básicos-, cuando a comienzos de año apenas superaba los 300.

Los extranjeros llevaban sacando dinero de España desde hace meses. La mala noticia es que los últimos datos revelan que también los españoles se suman con fuerza a esta tendencia. Por primera vez desde agosto del año pasado, los ahorradores nacionales desinvirtieron en deuda pública y acciones, al llevarse 371 millones a otros países. También vaciaron sus depósitos y otros instrumentos del mercado interbancario -como repos- para mandarlos fuera: transfirieron 11.349 millones.

En total, la fuga de capitales españoles del pasado febrero alcanzó los 11.720 millones, según los datos de la balanza de pagos publicada por el Banco de España. Es la peor cifra desde que se recrudeció la crisis, con el estallido de los problemas con la deuda pública europea, en el verano de 2010. Entonces, la rentabilidad de la deuda española se disparó y el aprovisionamiento de liquidez por parte de las entidades financieras nacionales entró en serio peligro.

La serie histórica recogida por el organismo que dirige Miguel Ángel Fernández Ordóñez no incluye una cifra tan abultada. Le van a la zaga, eso sí, las de mayo del año pasado (11.614 millones de salida entre deuda pública, acciones, depósitos y repos), y de octubre de 2010 (10.192 millones). En los últimos 17 meses hasta febrero, la salida acumulada de capital español hacia el extranjero ha superado en términos netos los 13.000 millones, equivalentes al 1,2% del PIB.