Invita a inyectar más dinero público al sector "una vez agotadas las opciones de financiación privada"

El FMI urge a Bankia a sanear rápidamente su balance

La reforma del sistema financiero español debe profundizarse. El Fondo Monetario Internacional recoge esta recomendación en su análisis quinquenal sobre el sector, en el que sostiene que todavía deben reforzarse los colchones de capital, probablemente con fondos públicos.

Christine Lagarde, en una comparecencia
Christine Lagarde, en una comparecencia

El FMI habla de "una crisis sin precedentes" en el sistema financiero español, basado no solo en factores externos sino sobre todo en la burbuja inmobiliaria.

El grupo de análisis, que permaneció en España entre el 1 de febrero y el 12 de abril, afirma que la mayoría del sistema resistiría un "probable" empeoramiento de la situación económica, aunque observa focos de vulnerabilidad.

Así, explica que los mayores bancos están suficientemente capitalizados, con capitalización sólida y diversificación internacional. Pero identifica como "vulnerable" un grupo de diez bancos, casi todos receptores de ayudas públicas. Cinco de ellos han sido adquiridos o fusionados por otros más potentes; tres están siendo subastados y otros dos han presentado planes estratégicos ya aceptados por el Banco de España.

En ese punto es en el que el FMI desliza su mensaje para Bankia: "Para preservar la estabilidad financiera, resulta crítico que esos bancos, sobre todo el mayor de ellos, adopten medidas prontas y decisivas para reforzar sus balances y mejorar su gobernanza".

El Fondo sostiene que el sector financiero español podría necesitar todavía más participación del dinero público para recuperar su salud. "Para evitar que los costes de resolución resulten demasiado gravosos para que pueda manejarlos la industria, podría ser necesario un mayor compromiso de la financiación pública, una vez agotadas las opciones de recapitalización privada.

"Empresas especializadas en gestión de activos"

El informe preliminar del FMI sostiene que la prioridad para la siguiente fase de la reforma financiera debe ser "ocuparse de forma efectiva y completa de los activos problemáticos de los bancos". En este sentido, el Fondo señala varias opciones, que incluyen mantener esos activos en los bancos o crear empresas públicas o privadas especializadas en gestión de activos.

El informe valora como fortalezas del sistema financiero español al personal del entramado supervisor, ayudado de buenos procesos y sistemas de información. Pero a partir de ahí destaca un ramillete de áreas de mejora, como la independencia efectiva de los reguladores, la autoridad del regulador para prevenir riesgos, la regulación del sector asegurador, y el régimen sancionador.