Mercados

El Ibex salva los 7.000 en su quinta semana a la baja

La Bolsa española rebotó el 1,92% en la sesión del viernes y pudo reducir al 2,9% el castigo acumulado en las últimas cinco sesiones.

Concluye otra semana de infarto que deja a la Bolsa española a un paso de los mínimos de la crisis alcanzados en 2009. La sesión del viernes, gracias a una subida del 1,92% en el Ibex, mitigó algo el daño causado por la corriente vendedora de las últimas cinco semanas, azuzada por la creciente desconfianza de los inversores hacia España y el temor al efecto en ciertas cotizadas del proceso de desapalancamiento en el que se encuentra inmerso el sector financiero. El Ibex despide así una semana de sobresaltos -arrancó con la expropiación de YPF a Repsol- con un retroceso del 2,9%, hasta 7.040,6 puntos.

El respiro que dio la sesión del viernes, en parte gracias a la subida mayor de lo esperada del índice IFO de confianza en Alemania y a los resultados de empresas como General Electric, permitió que el Ibex despuntara por una vez con el mejor resultado entre los grandes índices europeos. Subió un 1,92% mientras que en el resto de la región las ganancias del día oscilaron entre el 0,46 del Cac y el 1,18% del Dax. Una remontada que se debió en gran parte a los cazadores de gangas que apostaron por los grandes valores después de los varapalos recientes, compras que permitieron que Telefónica (+2,71%), Santander (+2,44%), Iberdrola (+3,1%) y BBVA (+3,03%) aportaran 98 de los 132,5 puntos que se anotó el índice el viernes.

Eso sí, el balance semanal fue mucho más devastador para el Ibex, que acabó en negativo cuando el resto de la región logró subidas semanales entre el 1% y 2,5%. La otra excepción fue el Cac, que perdió el 0,02%, a la espera del resultado de las elecciones presidenciales del domingo y tras el daño que sufrió la víspera por los rumores que apuntaban a una próxima rebaja de rating del país.

España, en cualquier caso, sigue siendo el principal detonante de la inestabilidad reciente y los expertos ven pocos catalizadores que ayuden a cambiar el sentimiento del mercado a corto plazo. Las buenas noticias conocidas esta semana, como la revisión al alza de las previsiones de crecimiento mundial por parte del FMI (prevé un 3,5% este año frente la estimación anterior del 3,3%), la buena evolución de las subastas de deuda del Tesoro, un arranque de la temporada de resultados mejor de lo esperado y algunos indicadores positivos como la mejora de las encuestas IFO o ZEW en Alemania han hecho poco por traer calma.

"Los inversores desconfían de la capacidad de las autoridades para reestructurar el sector bancario y analistas y agentes del mercado extranjeros, muchos con pocos conocimientos sobre la realidad, no paran de hacer comentarios negativos sobre la situación que atraviesa el sector. Vemos complicado un cambio de sentimiento a corto plazo", comenta Juan José Fernández-Figares, director de análisis de Link, experto que cree que el punto de inflexión no llegará hasta que no se solventen los problemas de solvencia de algunas entidades.

España se ha convertido en el nuevo epicentro de la crisis soberana europea y muchos expertos no ven catalizadores a medio plazo, a no ser que Europa adopte alguna medida o el BCE intervenga. "La única probabilidad muy remota de ver un catalizador para la Bolsa sería una victoria socialista en Francia que ayude a suavizar las políticas de ajuste que imperan en Europa", comenta Félix González, socio director de la EAFI Capitalia Familiar. Y es que el viernes tampoco ayudó mucho la expectativa de que el FMI acuerde aumentar los recursos en 400.000 millones de dólares.

La Bolsa española arrancará el lunes en los 7.040.6 puntos, un nivel muy cercano ya a los 6.81744 puntos que tocó en marzo de 2009, el mínimo de la crisis. Y el problema es que muchos expertos dudan de la sostenibilidad del rebote del viernes. "El mercado está claramente sobre vendido pero es difícil pensar que se pueda comportar bien respecto a Europa este año por el desapalancamiento de la economía y la composición de valores del índice", comenta Jordi Padilla, director general de Popular Banca Privada, experto que recuerda que el miedo a que muchas empresas se vean obligadas a desprenderse de sus participaciones para reducir deuda, como hizo ACS esta semana al vender el 3,7% de Iberdrola, es otro motivo detrás de las ventas recientes.

Al menos, la buena noticia es que aún no se han perdido los mínimos. "Técnicamente vamos a confiar en que se pueda establecer un suelo en los 6.700 puntos"; comenta âscar Germade, de Cortal Consors. Entretanto, Wall Street el Dow Jones y el S&P 500 concluyeron con subidas semanales del 1,4% y 0,60% tras ganar el 0,50% y 0,12% el viernes.

Las cifras

-17,8% es el porcentaje de caída que acumula ya el Ibex en lo que va de año. Contrasta con la subida del 14,4% de la Bolsa alemana o la caída del 0,23% del Euro Stoxx 50 .

6.817 puntos es el nivel que alcanzó el Ibex al cierre de la sesión el 9 de marzo de 2009, el nivel más bajo desde el arranque de la crisis. Los expertos temen que si lo pierde se vaya hasta el mínimo de 5.452 de marzo de 2003.