Los responsables del banco adelantan a junio la previsible entrada de inversores

Los fondos piden en Novagalicia una cobertura sobre 30.000 millones

El presidente de Novagalicia, José María Castellano, espera que el Banco de España apruebe antes del 24 de abril el plan de recapitalización del banco para dar entrada a fondos de inversión a través de un concurso competitivo. Esta vía permitiría contar con ayudas ante futuras pérdidas. Los fondos interesados piden una cobertura sobre 30.000 millones, el 50% de los activos. El 75% de las pérdidas que afloren las cubriría el FROB o el Fondo de Garantía y el 25% restante, ellos. Los activos problemáticos se elevan a 11.000 millones.

Castellano, junto al consejero delegado, César González Bueno, decidieron ayer presentar públicamente el plan de recapitalización que han diseñado para dar entrada a fondos de inversión en el capital de la entidad gallega, y explicar los resultados del pasado año que han llevado a Novagalicia a tener pérdidas de 168,7 millones de euros, y una morosidad del 11%.

Su proyecto pasa por convocar un concurso competitivo entre el 30% al 49% del capital de Novagalicia para que se presenten los fondos con los que llevan meses negociando. Este plan permite que acudan otras entidades, pero parece que la banca española no estaría dispuesta a convivir tres años con el FROB en el capital de la firma gallega. El objetivo es que el Estado, que controla el 90,4% de Novagalicia, permanezca con los potenciales inversores hasta 2014, y para ello la participación del FROB no puede bajar del 51%, según la norma. Transcurridos los tres años tanto el Estado como los fondos saldrán de Novagalicia, tras la conversión de las obligaciones convertibles contingentes que suscribirán si se lleva a cabo el concurso en acciones. En 2014 Novagalicia prevé cotizar.

Castellano pretende que el proceso de recapitalización, de ser aprobado por el Banco de España y Economía, esté finalizado entre junio y julio, pese a que la firma gallega tiene hasta septiembre para buscar inversores. El supervisor tiene hasta el 24 de abril para autorizar la operación, sino será subastada como lo han sido ya CAM o Unnim.

El EPA cubriría el 50% de los activos. El 75% con ayudas y el 25% a cargo de los fondos de inversión

El directivo asegura que la operación "cuenta con el apoyo" del Banco de España, con quien lleva mucho tiempo negociando, pero que al no "haber precedentes en España" debe estudiarse con detenimiento y de ahí pueden venir los hipotéticos escollos. Otro problema es que al final los fondos pierdan interés por la entidad gallega, como reconoció ayer el propio Castellano. El directivo también asegura que el FROB respalda el plan. El proyecto "ha sido aprobado por unanimidad en el consejo de Novagalicia y en el consejo están tres representantes del FROB".

Los directivos aseguran que su proyecto es más rentable para el Estado que proceder a una subasta pública porque el esquema de protección de activos (EPA) es por el 50% en vez del 100% de los activos si se subastara el total del capital y porque esperan que cuando el Estado salga su participación sea más rentable.

La fórmula diseñada, pero que debe pasar los filtros del supervisor, es que el EPA cubra el 50% de los activos de Novagalicia, unos 30.000 millones, de los que problemáticos son unos 11.000 millones. De ellos, el 75% corresponderían a ayudas solicitadas al FROB o al Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), mientras que el 25% restante correría a cargo de los inversores. En las pujas realizadas hasta ahora el FGD cubre el 80% y el inversor el 20% restante sobre todas las pérdidas que puedan aflorar.

Castellano no quiso desvelar el nombre de los cinco fondos interesados en pujar por Novagalicia. Sí dijo, no obstante, que eran conocidos desde hace tiempo por el Banco de España. "No tienen dos cabezas y un rabo. Son fondos muy respetados que tienen inversiones en otros bancos de Europa, Asia y América", declaró. También señaló que dos fondos son incompatibles, por lo que lo lógico es que entren un máximo de cuatro.

La idea es separar los activos que puede cubrir el EPA, 30.000 millones, en una especie de banco malo. Se incluiría la red de oficinas de fuera de Galicia -ahora EVO Banco-, que perdió 149 millones en 2011, las participadas, con unos números rojos de 96 millones (con Sacyr ha perdido 104 millones), y sus activos inmobiliarios integrados en UGAS, con unos números rojos de 402 millones.

Una solución para las preferentes

Además de la búsqueda de capital privado para recapitalizarse, Novagalicia tiene un serio problema con sus participaciones preferentes. José María Castellano y César González Bueno explicaron ayer que la dirección del banco se iba a reunir ese mismo día con las asociaciones de afectados por este producto para intentar llegar a una solución. Novagalicia ha suspendido el pago de intereses de sus preferentes ante las pérdidas declaradas. El objetivo de los directivos, y que negocian con Bruselas, es poder canjear este producto suscrito por 43.000 clientes con un total de más de 900 millones de euros entre preferentes y deuda subordinada, por un producto más líquido. Castellano pide tiempo a los afectados para resolver el problema, y puso como horizonte en el tiempo junio, fecha en la que espera la entrada de los inversores privados. También se ha creado una oficina para atender a los afectados por las preferentes.

Novagalicia, además, tiene que realizar unas dotaciones de 2.396 millones de euros para sanear sus activos inmobiliarios. De ellos, 883 millones son capital y 1.513 millones provisiones. El grupo prevé realizar este saneamiento en un año con la venta de más participadas, la reducción de activos ponderados por riesgo tras la obtención del EPA, por la generación de beneficios y la reducción de las exigencias de capital de un 8%, frente al 10% actual tras incorporar inversores privados, lo que liberará algo más de 1.000 millones de euros.

Un giro en el negocio

El consejero delegado de Novagalicia explicó ayer que la entidad está dando un giro a su cuenta de resultados y forma de hacer negocio. Se está reduciendo considerablemente la diferencia entre créditos y depósitos para equilibrar el balance y se ha bajado el riesgo como la remuneración del pasivo.