Pide que la transición no afecte a la regulación en 'telecos'

Los operadores de Astel advierten de los riesgos de la fusión de reguladores

La patronal de operadores alternativos Astel ha advertido de los posibles riesgos que va a conllevar la fusión de autoridades reguladoras, impulsada por el Gobierno, que supondrá la creación de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

En un documento publicado esta mañana, la asociación ha advertido de que cualquier proceso de reforma de los reguladores sectoriales "ha de acometerse de forma que no se vea afectada la capacidad de análisis del sector de las telecomunicaciones por parte de los mismos, ni su independencia de los agentes del sector, del poder político y de los medios de comunicación".

En esta línea, la patronal señala que "es fundamental garantizar un período transitorio que no afecte ni a la actividad, ni a los plazos de los procedimientos que gestionan los órganos reguladores afectados por la reforma". Astel ha recordado que el traslado de la CMT de Madrid a Barcelona, un movimiento de menor calado que el actual, provocó la ralentización de la actuación regulatoria.

Además, la asociación indica que los órganos de decisión del nuevo organismo regulador deben estar integrados por expertos reconocidos en el sector y deben garantizarse igualmente el mantenimiento de la actual profesionalidad y experiencia de sus técnicos y especialistas."Es importante que se designen consejeros especializados por comisiones sectoriales".

Asimismo, Astel señala que cualquier transferencia de competencias de los organismos reguladores existentes entre el nuevo regulador y los ministerios que sea necesaria acometer debe ir acompañada de la consiguiente dotación de recursos y adecuación de procedimientos, garantizando en todo caso que la actuación de los ministerios en las materias transferidas "se lleve a cabo con diligencia, transparencia y participación de los agentes afectados en aquellos procedimientos que les afecten".

Finalmente, la patronal afirma que debe aclararse la competencia exclusiva del nuevo regulador para la resolución de conflictos entre operadores y la imposición de obligaciones y su posterior control, tal y como establecen las directivas comunitarias respecto del organismo regulador independiente, la CNMC.