Informe en contra de Medio Ambiente

Revés para la refinería de Gallardo en Extremadura

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha trasladado hoy a la Junta de Extremadura una propuesta de declaración de impacto ambiental "desfavorable" respecto a Refinería Balboa, el proyecto impulsado en Extremadura por el grupo Gallardo.

Miguel Arias Cañete, ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente
Miguel Arias Cañete, ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente

El proyecto incluye la construcción de una refinería de petróleo, ubicada en Los Santos de Maimona (Badajoz), además de instalaciones auxiliares, como un oleoducto de 200 kilómetros que dicurriría por las provincias de Huelva, Sevilla y Badajoz.

En su informe, los técnicos del ministerio consideran que la iniciativa es "ambientalmente inviable" por su potencial impacto sobre el entorno del Parque de Doñana, así como por sus afecciones al medio marino, en una zona de elevada biodiversidad como es la reserva de pesca marítima Frente de Doñana.

Además, la propuesta ministerial advierte de "riesgos ambientales" relacionados con los vertidos líquidos y la generación de residuos peligrosos de las instalaciones proyectadas y considera que el proyecto "incumple los objetivos de eficiencia energética" recogidos en la normativa europea.

El departamento que dirige Miguel Arias Cañete también ha atendido a otras razones que "desaconsejan" la iniciativa, como el impacto sobre el paisaje y el patrimonio cultural, ya que la refinería se sitúa en una parcela atravesada por la Vía de la Plata, que forma parte del Camino de Santiago.

Igualmente, y dado que el proyecto podría tener "efectos transfronterizos", Portugal ha manifestado su oposición, igual que diversos organismos internacionales como la Unesco, que han trasladado al ministerio su rechazo.

La autorización final de la refinería y el oleoducto corresponde al Ministerio de Industria, si bien Medio Ambiente es el competente para la evaluación de impacto ambiental. A partir de ahora, la Junta de Extremadura tiene un plazo de 15 días para pronunciarse sobre la propuesta. Si en ese plazo no se recibe contestación, Medio Ambiente formulará su declaración de impacto ambiental en los términos ya propuestos.

Proyecto polémico

La decisión del Gobierno puede poner punto final a un proyecto polémico que ha dado síntomas de agotamiento desde comienzos del presente 2012, primero en enero, cuando Juan Sillero decidió abandonar el grupo Gallardo, del que fue durante años consejero delegado y hombre destacado, y posteriormente, en febrero, cuando también se produjo la salida del director y principal soporte intelectual del proyecto de refinería, el venezolano Edgar Rasquin.

El plan de la Refinería Balboa fue presentado el 16 de diciembre de 2004 en un pleno de la Asamblea de Extremadura por el entonces presidente de la Junta, Juan Carlos Rodríguez Ibarra.

Tras aquella presentación original y después de ir superando los trámites burocráticos correspondientes, el proyecto llevaba tres años y medio estancado en el Ministerio de Medio Ambiente, donde ha pasado por las manos de tres ministras de Rodríguez Zapatero (Cristina Narbona, Elena Espinosa y Rosa Aguilar), quienes siempre evitaron pronunciarse de forma clara, hasta recaer finalmente la decisión en el Ejecutivo del PP.

En los últimos siete años y más de tres meses, la Refinería Balboa ha generado polémica por el fuerte rechazo que generó en ecologistas e Izquierda Unida, en contraposición a la defensa del mismo que exhibieron los gobiernos socialistas de Ibarra y Fernández Vara.

Por su parte, el PP pasó de la oposición de Carlos Floriano a una postura inicialmente favorable pero siempre condicionada a una declaración de impacto positiva por parte de José Antonio Monago, quien llegó a reunirse con Alfonso Gallardo, máximo responsable del grupo, cuando todavía no era presidente regional.

En todo caso, el PP decidió posteriormente, en sintonía con Izquierda Unida en el parlamento regional, suspender la aportación de fondos públicos al proyecto, postura que se sustanció el pasado mes de diciembre en la cámara legislativa autonómica.

El proyecto industrial ha estado liderado desde sus inicios por el grupo Gallardo como accionista mayoritario. La sociedad pública extremeña Sofiex también formaba parte del accionariado, junto a socios como Iberdrola, BBVA, Caja Madrid y Caja Extremadura.

La última disputa pública que ha motivado Refinería Balboa han sido unas declaraciones del propio Gallardo, el pasado mes de diciembre a la prensa regional, en las que le reprochaba a Guillermo Fernández Vara su supuesto escaso carácter a la hora de defender el proyecto ante Rodríguez Zapatero.

Según el proyecto original, Refinería Balboa generaría 3.000 puestos de trabajo y supondría unos ingresos en impuestos para la comunidad autónoma de 2.500 millones de euros al año. Su capacidad seria de 110.000 barriles diarios y se preveía una facturación anual de más de 5.000 millones de euros, a precios del barril de 50 euros. Se le estimaba capacidad para proporcionar un tercio del queroseno y una quinta parte del gasoil que España importa del extranjero.