Andalucía y Cataluña ya preparan las primeras emisiones del año para minoristas

Nuevo aluvión de bonos patrióticos de las autonomías

Las comunidades afrontan en mayo 2.755 millones en vencimientos de bonos patrióticos. Andalucía y Cataluña ya han puesto en marcha nuevas emisiones que buscan amortizar las anteriores y obtener liquidez. A cambio, eso sí, de aumentar la rentabilidad.

Andalucía ha abierto la veda este año. La Junta cerró el 14 de marzo una emisión de 420 millones de euros, ampliables a 600 en bonos a uno y dos años. El tipo de interés para los títulos a doce meses ha sido del 5%, y del 5,5% para los de dos años. Habrá que esperar a conocer los resultados finales, aunque fuentes del mercado adelantan que difícilmente se logrará alcanzar el máximo previsto.

La moda la impuso la Generalitat de Cataluña en noviembre de 2010. Ante el cerrojazo de los canales tradicionales de financiación (emisiones institucionales y créditos bancarios), muchas regiones decidieron apelar a los particulares. De todas formas, el éxito de los conocidos popularmente como bonos patrióticos no radica tanto en una identificación nacional como en la jugosa rentabilidad que ofrecen, entre el 4,75% y el 5% durante 2011. Superior, por ejemplo, a la opción de los depósitos bancarios, que fluctúan en torno al 4%.

La competencia con los títulos del Tesoro ha sido dura durante el año pasado. El diferencial con los bonos del Estado a dos años ha sido favorable en la mayoría de las emisiones, pero durante los peores meses de la tormenta financiera sobre la deuda soberana los tipos en el mercado secundario desbancaron a los bonos patrióticos. La rentabilidad superó el 5% durante prácticamente todo el mes de noviembre, llegando a experimentar picos por encima del 6%.

La pionera Cataluña volverá también a la carga en abril, en la que será su cuarta emisión de bonos patrióticos. El objetivo principal es cubrir los 2.283 millones en bonos que vencen el 2 de mayo. Aún no se conoce la rentabilidad que ofrecerán a cambio pero "teniendo en cuenta la horquilla del 4,75% al 5,25% de la colocación anterior y que la nota de la comunidad catalana otorgada por las agencias de rating ha descendido, la rentabilidad seguro que es mayor. Superior al 5%", aventuran desde Helpmycash.com, portal especializado en finanzas personales.

Las calificaciones de las agencias de ratings sobre la deuda autonómica están generalmente por debajo de los de la deuda soberana. Las abultadas cifras de deuda y déficit en las autonomías y el cierre prácticamente total de los mercados de capitales han disparado las calificaciones negativas. No obstante, la deuda autonómica supera el 16% del PIB y todas, salvo la Comunidad de Madrid, han rebasado el objetivo de déficit del 1,3% establecido para 2011.

Fitch ha degradado a Cataluña de un notable bajo a un aprobado alto (BBB+). Standard & Poor's ha situado las emisiones de la Generalitat valenciana en la calidad de no inversión. Y aún peor, la agencia Moody's ha hundido la calificación dos pasos más abajo del bono basura.

Comunidad Valenciana

La Comunidad Valenciana afronta vencimientos en mayo por valor de 470 millones. De momento, no hay confirmación de una nueva salida de la Generalitat, que ya sufrió en última emisión (tercera en año y medio) para colocar apenas la tercera parte de los 1.800 millones previstos a una rentabilidad del 5% anual a un año y del 5,5% anual a dos años.

Habrá que esperar para saber si más regiones deciden volver a la carga. No obstante, Cataluña, Valencia, Baleares, Murcia y Andalucía afrontan este año 7.340 millones en vencimientos con inversores minoristas. A esta cifra hay que sumar además, otros 161 millones en pago de intereses. Los altos porcentajes que se llevan los bancos colocadores y la acumulación de emisiones durante los últimos meses pueden ser un freno, según fuentes del mercado.

Las comisiones bancarias crecen en cada emisión

La colocación de los títulos de deuda regional destinados a inversores minoristas necesita de la red de oficinas de los propios bancos que participan en la operación. Los porcentajes por comisión pactados con los colocadores añaden además un importante sobrecoste, que convierte a los bonos patrióticos en operaciones caras, como reconocen fuentes el mercado.

La Generalitat de Cataluña pagó en su primera salida un 2% por la colocación y un 1% más por el aseguramiento de la emisión. En la última, las comisiones ascendieron a una horquilla de entre el 2% y el 2,20%, por lo que el coste de endeudamiento llegó hasta el 7,45% en el caso de los títulos más rentables.