Alfredo Redondo. Consejero delegado de Amper

"En tecnología, lo malo no es errar, sino rendirse"

La tecnológica le fichó hace un año para dirigir su expansión exterior. Redondo fue presidente de Alcatel España y es considerado un experto en América Latina.

"En tecnología, lo malo no es errar, sino rendirse"
"En tecnología, lo malo no es errar, sino rendirse"

Alfredo Redondo se esfuerza por desacralizar el concepto casi mágico en España de la tecnología y las empresas tecnológicas. "A los que me dicen que solo hemos hecho el cableado del centro de control de la nueva sede de Santander en Cantabria les digo que ¡a mucha honra! Que falle y ya veremos lo que pasa". Defiende el concepto de desarrollo de tecnología que existe en EE UU "y que todavía no nos entra en la cabeza en España".

Estamos todavía anclados en la idea de los grandes inventos, de la tecnología para toda la vida...

Pensar que con un gran invento, con un acierto tecnológico, tus hijos y tus nietos van a vivir toda la vida, eso es algo que ya no existe. El mundo se cambia con cosas pequeñas. Transformando la tecnología básica y agregando capas de soluciones que nos acerquen a la necesidad del cliente. Es necesario que empresas y directivos españoles nos profesionalicemos en la gestión de la tecnología.

¿Qué es la gestión tecnológica?

Entre los sistemas básicos de la tecnología y las soluciones hay un recorrido enorme en el que se abren posibilidades de intervención a un número muy importante de empresas. La cadena de valor se va troceando y cada uno tiene que saber dónde quiere colocarse. Las soluciones de más éxito son agregaciones de elementos tecnológicos. Lo importante es la eficacia del resultado.

¿Y si no aciertas?

No pasa nada. Aceptas el error, no te rindes y vuelves a plantear soluciones. La tecnología se quema rápidamente y también el modelo de negocio. No quiere decir que lo hayas hecho mal.

¿No es un modo de justificar que Amper es una empresa inestable, sin foco tecnológico?

Cuando eres una compañía de nicho, el foco siempre va cambiando. Amper se ha ido adaptando a las oportunidades de negocio. Me refiero a la fabricación de teléfonos; en su día hubo un buen mercado que ahora no existe. Hoy hacemos pasarelas del hogar. Antes fabricábamos en España y ahora lo hacemos en China. Es una evolución inevitable. La inestabilidad es la forma negativa de verlo; la capacidad de adaptación es la positiva. Amper comenzó fabricando porteros automáticos y ahora tiene una excelente posición en sistemas de mando y control.

¿Es un buen método para situarse?

La prueba es que la compañía sobrevive. Amper nació a mediados del pasado siglo. No solo hemos ido a buscar nichos, sino también mercados. Hace una década nuestro mercado era España y Brasil. Ahora, más del 60% de nuestra actividad está fuera. Hay que reinventarse de modo permanente.

¿Y en qué cosas es buena Amper?

En tres áreas es incluso excelente. Hemos desarrollado una capacidad de integración de soluciones bastante notable. En integración de soluciones IP para empresas, del escritorio virtual. Somos excelentes en reconocer las necesidades de comunicación de una empresa, somos excelentes en reconocer las firmas que tienen las mejores soluciones y convertirnos en la interface de cara al cliente. Antes solo éramos integradores de algunas marcas. Hoy, las cosas han cambiado y los clientes compran por un lado la tecnología, pero después eligen al mejor integrador para que adapte perfectamente la solución a sus necesidades. Y así te conviertes en un integrador multitecnología.

Segundo frente...

El siguiente frente es ya de tecnología propia para el sector de defensa, seguridad, los sistemas de control de fronteras o de infraestructuras críticas. Somos buenos en las comunicaciones en diferentes dispositivos. Entre un sector, un radar, una radio, un soldado que está en el campo o un monitor de un circuito cerrado de televisión. Nos sentamos con un cliente que dispone de 20 dispositivos y le asesoramos sobre qué puede hacer con esos dispositivos, qué información podemos captar y qué decisiones podemos tomar sobre esa información.

¿Y la tercera pata?

Somos capaces de empaquetar soluciones de bajo nivel, que se producen a miles. Nosotros las integramos y con ello damos un salto a la hora de instalarlo.

"España es el lugar adecuado para hacer hoy I+D"

El consejero delegado de Amper es consciente del "paréntesis que se ha abierto en España para el crecimiento" con la prolongación de la crisis económica. Pero advierte que, por ello, "no debemos olvidarnos de lo que ha sido nuestro mercado raíz".

Afirma que en el cambio de rumbo que obliga a las empresas a "internacionalizarse o perecer no podemos pasarnos de frenada". El mercado español está seco, pero "lo que no se ha frenado es la necesidad y la capacidad para llevar adelante líneas y requerimientos de evolución tecnológica". Pone como ejemplo "las ciudades inteligentes" y dice que sobre este concepto se puede trabajar en España, y en mucha menor medida en los países emergentes. "En conceptos como las redes inteligentes tenemos importantes programas de desarrollo con compañías como Fenosa, como Endesa o como Iberdrola". Estos programas se acercan al concepto de "pasarelas inteligentes en el hogar que permiten medir los niveles de consumo doméstico de manera mucho más eficiente, con el objetivo de que la generación de energía se corresponda exactamente con la demanda".

En la actual coyuntura, Redondo cree que debemos aprovechar el hecho de que en el país "hay muchas cosas en las que estamos muy avanzados". El crecimiento de Amper viene de la mano de Latinoamérica, Vietnam o Emiratos Árabes, pero sería un error dejar de innovar en cosas que hoy son muy pioneras, pero que "es ahora cuando hay que madurarlas, porque en el plazo de un par de años serán las que nos den volumen y facturación".