Busca inversores para ampliar capital

Cementos Portland arranca su plan de reestructuración

Cementos Portland Valderrivas va a adaptar su capacidad de producción local a una demanda del país de 30 millones de toneladas. Habrá expedientes temporales de regulación de empleo y paradas de hornos. Además de posibles desinversiones, se ha abierto la opción de una ampliación de capital.

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Vuelta de tuerca en la estrategia de contención de costes de Cementos Portland Valderrivas, cementera controlada por el grupo FCC. Su nuevo presidente, Juan Béjar, va a comenzar a aplicar un plan de reestructuración operativa, bautizado como NewVal, con el objetivo de adaptar la envergadura de la empresa a un mercado potencial de 30 millones de toneladas al año, frente a los 56 millones de pico que demandó España en 2007 y muy por encima de los 20 millones que el mercado fijó en 2011 como suelo de los últimos 25 años.

En este proceso de adaptación a las nuevas circunstancias del sector, la compañía va a parar hornos en algunas de sus ocho plantas, consiguiendo un efecto similar al que produciría la parada total de dos fábricas. El equipo directivo pretende elevar el Ebitda hasta los 200 millones, desde los 150 millones cosechados en 2011. Y mejorar el rendimiento bruto, que cayó del 29% en 2010 al 24,6% en 2011 en el último ejercicio, se persigue racionalizando costes.

Los recortes cuentan con un presupuesto entre 40 y 50 millones de euros e incluirán expedientes temporales de regulación de empleo que podrían afectar a medio millar de trabajadores, sobre una plantilla en España de unos 3.500 empleados.

FCC 11,18 0,36%

Otro de los grandes objetivos es reducir la deuda bruta, de 1.500 millones, entre 200 y 300 millones y colocando la deuda neta en unos 1.000 millones. Un trabajo que estaría realizado con la simple venta de la filial estadounidense Giant, de la que cuelgan 340 millones de dólares de deuda y a la que el mercado otorga un valor de empresa de unos 700 millones de dólares. Por el momento, Portland Valderrivas carece de ofertas en firme, aunque negocia con dos potenciales compradores.

De cuajar esta desinversión, es más que probable que la compañía no tome otras medidas que tiene en vía de exploración. La más destacada es una ampliación de capital por la que se busca reforzar recursos propios para amortizar deuda. Para ello, fuentes de la empresa reconocen que se han abierto conversaciones con posibles socios industriales dispuestos a tener una participación minoritaria. La otra opción es dirigirse a fondos especializados. Una operación semejante fue rematada en 2011 por el propio Béjar en la concesionaria de infraestructuras Globalvía, también participada por FCC.

Mientras se adapta la capacidad de producción y la plantilla, Cementos Portland Valderrivas también va a impulsar su principal marca como única en el mercado español, suprimiendo algunas con raigambre como es la de cementos Lemona.