En tres años se ha eliminado el 20% de las sucursales

El sector augura más despidos y cierre de oficinas bancarias

Los principales ejecutivos de Bankia, Popular, Sabadell y Bankinter aseguraron ayer que el recorte de plantilla y oficinas en el sector bancario va para largo y continuará durante los próximos meses.

Malas noticias para los empleados de banca. El sistema financiero español se ha caracterizado por una fuerte red comercial. Pero los tiempos en que se abría una sucursal casi en cada bocacalle no solo no van a volver, sino que el panorama para los próximos meses es de un fuerte ajuste en oficinas y personal. Así lo reconocieron los directivos reunidos ayer en el foro de Bankia. "En los próximos 12 meses, el mapa va a ser bastante diferente, con reducción de capacidad", declaró el consejero delegado de Bankia, Francisco Verdú.

El sector ya ha hecho un importante esfuerzo, como lo evidencian los datos que expuso Verdú: "En tres años, se han cerrado 4.000 oficinas, un ajuste del 20%, y se ha reducido la plantilla en un 15%". Aun así, el directivo de Bankia asegura que "queda mucha capacidad instalada. Muchas entidades no han hecho el ajuste necesario".

"El exceso de capacidad es un problema serio", afirmó la consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa. "Se van a tener que cerrar muchísimas oficinas y muchos empleados bancarios se quedarán sin trabajo". Dancausa señaló que el futuro de la banca pasa por el negocio por internet. En este sentido, Verdú admitió que el 60% de las transacciones que se realizan en Bankia se hacen por canales no presenciales.

El consejero delegado de Sabadell, Jaime Guardiola, admitió que "es poco intuitivo seguir abriendo oficinas" en la situación actual. En este sentido, el directivo de Sabadell reflexionó sobre el error de la banca de seguir expandiendo capacidad, cuando los consumidores empezaron a volcarse en hacer transacciones por internet. "La reducción de estructura de la banca va a seguir durante mucho tiempo", aventuró el consejero delegado de Banco Sabadell. Si bien Guardiola recordó que el mayor problema para la banca no es tanto el exceso de capacidad, como las "pérdidas y cómo afecta eso a la solvencia de las entidades".

El vicepresidente de Banco Popular, Roberto Higuera, cargó las tintas sobre las entidades más débiles, que "tienen que hacer un esfuerzo de reducción de costes, porque se les han caído los ingresos". Los cuatro directivos coincidieron en señalar que es necesario un cambio de filosofía en la práctica del negocio, centrándose menos en grandes campañas promocionales y más en fidelizar al cliente.

Dudas sobre la reforma

Los directivos coinciden en que los 52.000 millones de euros de capitalización deberían bastar para la reestructuración del sector. Pero hay más dudas sobre el éxito definitivo de la reforma.

"No creo que esta sea la reforma definitiva", aseguró Dancausa, que fue la más categórica. Los directivos aún ven a demasiadas entidades en situación de fragilidad.

El PSOE pide bajar comisiones a jubilados y parados

El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, anunció ayer que su partido presentará una iniciativa parlamentaria para que las comisiones que cobra la banca sean más bajas y transparentes. Rubalcaba hizo hincapié en las comisiones que se cobran a pensionistas y jubilados y en este sentido, el dirigente del PSOE pidió que se les aplique "una rebaja superreducida". El líder de la oposición hizo estas declaraciones en el Encuentro Financiero Internacional Bankia 2012, organizado por la entidad financiera y el diario El País.

Rubalcaba tomó la idea, que también desea aplicar a los parados, de una propuesta similar realizada recientemente por el ministro italiano, Mario Monti. "En Italia y en España las comisiones bancarias son las más altas de Europa y las menos transparentes". Las palabras de Rubalcaba suscitaron un murmullo generalizado en el auditorio, perteneciente en su inmensa mayoría al sector financiero. "No solo el Gobierno da malas noticias", bromeó Rubalcaba.

El jefe de la oposición aseguró que el respaldo de su formación a la reestructuración del sector financiero impulsada por el Gobierno "no es un cheque en blanco" y afirmó que el PSOE vigilará para que se cumplan los objetivos de la reforma: que fluya el crédito, que los bancos valoren sus activos a precio real y se reduzca el tamaño de las entidades.

Otro de los asuntos que abordó Rubalcaba es el de los Presupuestos Generales para 2012, que el Gobierno aún no ha presentado. "Tienen que hacerlo ya. Ahora es más importante que hace una semana", aseguró.

Con lo que sí que se mostró de acuerdo el dirigente socialista es con el hecho de que el Ejecutivo busque flexibilizar el objetivo de déficit. De acuerdo con el cuadro macro presentado el pasado viernes, el objetivo oficial es del 5,8%, frente al 4,4% pactado con Bruselas.