Se defienden medidas como alargar la jornada laboral de los funcionarios

Hacienda descarta rebajar el sueldo a los funcionarios

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, aseguró ayer que el Gobierno no se plantea una rebaja del sueldo de los funcionarios para reducir el elevado déficit público, que en 2011 alcanzó la el 8,51% y debe recortarse hasta el 5,8% este año.

En cualquier caso, defendió medidas como alargar la jornada laboral de los empleados públicos con el fin de "promover un servicio más eficiente". En el Fórum Europa-Tribuna Andalucía celebrado en Málaga, Montoro señaló que para poner en valor el papel de la función pública, los funcionarios deben entender que hay que salir de la crisis "con más trabajo, no con menos". En cualquier caso, apuntó que una rebaja de salarios en el sector público "desplomaría la confianza que ya sufre la sociedad española".

Montoro sostuvo la necesidad de eliminar empresas públicas ya que, en su opinión, "no están generando servicios y dan lugar a todo tipo de corruptelas". El Ejecutivo presiona a las comunidades autónomas para que eliminen 445 entes. De hecho, la mayor parte de organismos públicos dependen de las comunidades autónomas.

Privatizaciones

El ministro de Hacienda manifestó que el Gobierno no se plantea por ahora privatizar empresas públicas. El anterior Gobierno intentó sin éxito sacar a Bolsa parte de Loterías y Apuestas del Estado, un proyecto que finalmente acabó en nada. El Ejecutivo no tiene intención de recuperar este proyecto.

Montoro recordó que las privatizaciones no se hacen para "reducir el déficit público, que es el problema de España, sino para incrementar la competencia en los sectores estratégicos". El ministro de Hacienda, en cualquier caso, abogó por abrir las infraestructuras a la iniciativa privada, una medida que serviría para "dinamizar la inversión".

Impuestos y recesión

Cristóbal Montoro descartó otra subida de impuestos después de que el Gobierno incrementara en diciembre el IRPF y el IBI. El ministro sostiene que elevar los tributos supondría "más recesión" en un ejercicio en el que el Ejecutivo prevé una caída del PIB del 1,7%.