La reestructuración financiera

Ibercaja aspira al 'club de los 100.000 millones' con Caja3 y su puja por Unnim

Ibercaja pisa fuerte. La absorción de Caja3 y la puja agresiva por Unnim -que el sector da por ganadora- pueden hacer que la caja aragonesa duplique su tamaño y roce los 100.000 millones de euros en pocos días. Si se confirma, la entidad se desmarcará del resto de cajas medianas y afrontará con desahogo negociaciones posteriores.

Vista de dos oficinas de Ibercaja y Caja Inmaculada (CAI), esta última integrada en el grupo Caja3
Vista de dos oficinas de Ibercaja y Caja Inmaculada (CAI), esta última integrada en el grupo Caja3

La estrategia de Ibercaja ha sido la de los grandes reptiles, de sangre fría: observar, moverse poco y, cuando nadie se lo espera, lanzarse a por una presa. El anuncio realizado el martes de que la entidad absorberá Caja3 (se queda con el 80% del grupo resultante) ha pillado a parte del sector de cajas con el paso cambiado. Diversas fuentes consultadas se mostraban convencidas de que no habría ningún anuncio de operaciones antes de que el Banco de España señalara quién se va a quedar con Unnim. Sin embargo, Ibercaja, que en los tres últimos años ha sido la única caja que no ha encarado ningún movimiento corporativo, ha optado por adelantarse a sus adversarios y golpear primero.

Tras esta operación, que le ha permitido aumentar su tamaño un 44%, Ibercaja se prepara ahora para conocer el veredicto de la subasta de Unnim, nacionalizada en octubre. Buena parte del sector considera que su oferta (junto con la de Banco Popular) ha sido la más agresiva, frente a las más conservadoras de Santander y BBVA. El propio presidente de Ibercaja, reconocía ayer en una reunión con los responsables sindicales de la entidad, que confía en poder adjudicársela.

De confirmarse esta operación, Ibercaja habría duplicado su tamaño en tan solo unos días, al pasar de 45.000 millones de volumen de activos a 96.000 millones. Con esa dimensión, la caja aragonesa se situaría en una posición muy confortable de cara a nuevas negociaciones, puesto que habría adelantado a sus más directas rivales en la carrera del tamaño: Liberbank, (53.000 millones), Grupo BMN (69.000 millones), Banca Cívica (71.500 millones) y Kutxabank (75.000 millones).

También quedaría muy por encima de Unicaja (43.000 millones) que, de acuerdo con las últimas informaciones, está al borde de la ruptura del acuerdo de fusión con Caja España-Duero.

El presidente de Ibercaja, Amado Franco, se encontrará con dos importantes desafíos a la hora de gestionar el nuevo grupo: la fuerte duplicidad de oficinas en Aragón (zona de origen de Caja Inmaculada, líder de Caja3), así como la fuerte exposición al ladrillo. De acuerdo con los últimos datos facilitados, de diciembre de 2010, el 26% de la inversión crediticia del grupo Caja3 eran préstamos a promotoras y constructoras. En términos absolutos, su cartera actual podría rondar los 3.500 millones de euros.

Fuentes del mercado, aseguran que Liberbank y BMN también llegaron a negociar la fusión con Caja3, pero que la descartaron por su exposición al ladrillo.

Otro punto en contra de la operación acometida por Ibercaja, es su poca experiencia en procesos de integración. A diferencia de entidades como Santander, Banco Sabadell o La Caixa, que son el producto de múltiples fusiones, la caja aragonesa no ha realizado ninguna adquisición en los últimos 20 años. De hecho, la única integración realizada fue la de la pequeña Caja Rural de Catalunya. Este contratiempo podría agravarse si finalmente Unnim entra dentro del grupo, que pasaría a tener bajo su perímetro siete cajas de ahorros (Caixa Terrassa, Manlleu y Sabadell, de Unnim; Caja Inmaculada (CAI), Caja Círculo de Burgos y Caja Badajoz, de Caja3, y la propia Ibercaja).

En la reunión que tuvo ayer Amado Franco con los sindicatos, el directivo dejó entrever que, aún en el caso de que se hicieran también con Unnim, podrían seguir sondeando posibles alianzas. Sin embargo, el panorama negociador sería muy diferente al que tenía hasta ahora. Unnim le permitiría rozar los 100.000 millones, contando además con un esquema de protección de activos y, además, en este caso el liderazgo de Ibercaja en el grupo sería totalmente indiscutible.

Los responsables de Ibercaja también trasladaron a los sindicatos que el proceso de integración con Caja3 conllevará ajustes de personal. Por el momento, han preferido no cuantificarlos, a la espera de que se concrete la subasta de Unnim.

En cualquier caso, la caja aragonesa ha sido de las que menos ha tenido que reducir su plantilla, lo que le facilita poder optar por la vía de las prejubilaciones, como se ha venido haciendo hasta ahora. De acuerdo con fuentes sindicales, en la plantilla actual hay alrededor de 650 personas de más de 57 años.

Los próximos movimientos

Los avances de Ibercaja han metido presión al resto de entidades medianas. Unicaja se encuentra atrapada entre la fusión incompleta con Caja España Duero (para la que reclama una ayuda pública de 1.200 millones de euros con la que cumplir el nuevo decreto de reforma financiera) o huir hacia delante cerrando una alianza de última hora. En el sector se apunta que las próximas elecciones andaluzas, dentro de tres semanas, serán claves para determinar el futuro de la entidad.

Mientras, BMN jugará la carta de hacerse con el control de Banco de Valencia, la próxima subasta que organizará el Banco de España. El hecho de que la entidad cuente con ficha bancaria puede despertar el interés de otras cajas medianas que aún no cotizan. En la venta de Catalunya Caixa se espera que jueguen fuerte BBVA, Santander y Kutxabank, y en la de Novagalicia, Santander y CaixaBank.