Belgrado solicitó su ingreso en diciembre de 2009

La Unión Europea acuerda que Serbia sea candidato oficial a la adhesión

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) concederán finalmente a Serbia el estatus oficial de país candidato a la adhesión, según la última versión de la declaración pactada hoy para que la aprueben los líderes.

Los veintisiete países comunitarios han llegado a un compromiso sobre este paso, necesario para poder iniciar en un futuro las negociaciones de adhesión, al considerar que el Gobierno de Belgrado ha cumplido con todas las condiciones que se le habían planteado.

En especial, la entrega de todos los criminales de guerra solicitados por la Justicia internacional y la mejora de las relaciones con Kosovo, la exprovincia que declaró su independencia unilateral en 2008.

En ese último apartado, ha sido clave la firma la pasada semana de un acuerdo entre Belgrado y Pristina que permitirá a Kosovo tener voz propia en foros internacionales y que terminó por convencer a los países europeos más reticentes al acercamiento con Serbia.

En los últimos días, sólo Rumanía planteaba ya trabas a la concesión del estatus de candidato por su preocupación por la situación de la minoría valaca de origen rumano que vive en Serbia.

El asunto bloqueó durante horas el pasado martes las discusiones de los responsables de Asuntos Europeos de los Veintisiete, que debían dar luz verde al expediente.

Finalmente, los ministros acordaron "recomendar" al Consejo Europeo la concesión del estatus de candidato, pero algunas fuentes temían que el Gobierno rumano tratase de reabrir el caso durante la cumbre de líderes.

Sin embargo, las autoridades serbias y rumanas firmaron hoy en Bruselas un acuerdo para que haya una supervisión especial de los derechos de la población valaca, que despejó las últimas reservas de Bucarest, según fuentes diplomáticas.

La obtención del estatus de candidato supone para Serbia un importante salto en sus aspiraciones europeas y un empujón para el Gobierno proeuropeo de Boris Tadic, que se ha jugado gran parte de su crédito en este proceso.

Belgrado solicitó su ingreso en la UE en diciembre de 2009 y, algo más de dos años después, ve cómo se le acepta como candidato oficial, una situación en la que ya se encuentran otros países de los Balcanes como Croacia -que ingresará el próximo año-, Montenegro y Macedonia, además de Turquía e Islandia.

De cara al futuro, se da por hecho que la normalización de relaciones entre Serbia y Kosovo será uno de los puntos clave si el país quiere ingresar en el bloque.

El asunto es delicado no sólo para Belgrado, sino también para la Unión Europea en su conjunto, puesto que España y otros cuatro Estados miembros siguen sin reconocer la independencia kosovar.

Siguiendo su política de gestos para las dos partes, la Unión Europea acompañará la concesión del estatus de candidato a Serbia de un estudio de viabilidad sobre la firma de un acuerdo de asociación con Kosovo, un paso previo a cualquier debate sobre adhesión.

æpermil;ste será llevado a cabo por la Comisión Europea y su elaboración o resultado, según pactaron los Veintisiete, no debe prejuzgar ninguna decisión ni poder ser utilizado como un reconocimiento implícito de la independencia.