El deterioro de las finanzas públicas

El 60% del déficit autonómico de 2011 se computó en el último trimestre

El déficit de las comunidades hasta el tercer trimestre de 2011 ascendía a 12.873 millones, un 1,19% del PIB. Una cifra que se disparó hasta los 31.541 millones en los últimos tres meses del año. Así, el 60% del déficit autonómico se contabilizó entre octubre y diciembre. Si bien es habitual que el desfase se incremente en la parte final del año, ayer algunas comunidades dudaron de la veracidad del déficit ofrecido por Hacienda.

Cuando el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero presentó los datos de déficit autonómico del tercer trimestre, celebró que los números rojos se habían reducido en 188 millones. El desfase hasta septiembre se situó en el 1,9%, cifra que equivale a 12.873 millones. Sin embargo, en los últimos tres meses de 2011 se contabilizó el 60% del déficit autonómico total registrado en 2011, que finalmente ascendió a 31.541 millones de euros, un 2,94% del PIB.

Esta circunstancia también se produjo en 2010, cuando los números rojos de las comunidades se duplicaron entre octubre y diciembre. Hay que tener en cuenta que en la última parte del año se acumula la mayor parte del gasto público. Sin embargo, el anterior Gobierno aseguró que en 2011 ello no sucedería y, de hecho, el exsecretario de Estado de Hacienda, Juan Manuel López Carbajo, se molestó ante aquellos que le plantearon esa posibilidad.

En porcentaje sobre el PIB, el nivel de déficit autonómico de 2011 es idéntico al de 2010. Sin embargo, en números absolutos, el déficit autonómico del año anterior alcanzó los 34.541 millones, la mayor cifra jamás registrada. Cuesta entender esta cifra cuando todos los Gobiernos autonómicos hicieron de la austeridad una bandera. La Comunidad de Madrid fue la única región que cumplió el objetivo de estabilidad. Aun así, el Ejecutivo de Esperanza Aguirre no descarta nuevos ajustes para contrarrestar la caída de ingresos.

Aunque, en menor cuantía, el incremento del desfase en la última parte del año también se produjo en el conjunto de la Administración pública. Hasta septiembre, los números rojos alcanzaron los 56.800 millones, el 5,28% del PIB. Con esas cifras, ya resultaba evidente que España no cumpliría con las exigencias de Bruselas de cerrar 2011 con un déficit del 6% como máximo. En los primeros nueve meses del año, el sector público logró recortar el gasto un 2% hasta los 326.780 millones; sin embargo, los ingresos también cayeron un 0,8%.

Si bien todavía no hay datos oficiales, las cifras ofrecidas por Hacienda sugieren que en la última parte del año los ingresos cayeron todavía con más fuerza a la par que los gastos continuaron con su senda alcista. De hecho, el 40% del déficit público se produjo en el cuarto trimestre de 2011.

En cualquier caso, la mayor sorpresa ha sido la evolución de la Administración central, ya que la exvicepresidenta económica Elena Salgado aseguraba en diciembre que se cumpliría el objetivo de déficit, fijado en el 4,8%. Finalmente, fue del 5,1%. Fuentes cercanas al anterior Ejecutivo aseguran que los datos que ellos manejaban no indicaban ni mucho menos este desvío. Por otra parte, algunas comunidades autónomas también discreparon de las cifras ofrecidas el lunes por el equipo de Hacienda.

Territorios como La Rioja y Navarra pusieron en duda la veracidad de los datos de déficit ofrecidos por Montoro. El consejero navarro de Economía y Hacienda, Álvaro Miranda, aseguró que ellos registraron un déficit del 1,2% en lugar del 1,89% asignado por Montoro. "No sé de dónde han sacado este dato", señaló. El Ejecutivo de La Rioja, comunidad gobernada por el PP, defendió ayer que sus números rojos ascienden al 1% del PIB frente al 1,97% anunciado por Hacienda. La diferencia es tan amplia que no puede deberse a una mera divergencia a la hora de contabilizar el PIB regional. En Hacienda recuerdan que los datos todavía son provisionales. La mayoría de comunidades se defendieron ante la evidencia de que el déficit autonómico es responsable del 65% de la desviación del objetivo de estabilidad.

La CE pide explicaciones sobre la causa del desvío

La Comisión Europea reclamó ayer al Gobierno español "el análisis sobre el que se basa" la cifra de déficit público del 8,51% en 2011 anunciada el lunes por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. El organismo comunitario considera imprescindible esa información, así como las grandes líneas del presupuesto para 2012, antes de poder abordar cualquier revisión de los objetivos de déficit comprometidos por España. La decisión final sobre esa revisión, recordó Bruselas, "corresponde al Eurogrupo Consejo de Ministros de Economía de la zona euro", pero todavía no hemos llegado a ese punto y no se pueden forzar las normas". El secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, señaló ayer en Madrid, sin embargo, que el techo de gasto para el nuevo presupuesto se fijará el viernes con arreglo a un nuevo objetivo de déficit y que espera para ello una señal favorable de Bruselas en los próximos días.

El Gobierno de Rajoy confía en que esa señal se produzca el jueves, durante la reunión del Eurogrupo en Bruselas para analizar el segundo rescate de Grecia. La presidencia del Eurogrupo confirmó ayer que el jueves se estudiará el incumplimiento del objetivo de déficit en España durante 2011. Pero la Comisión descarta que durante esa cita se anuncie una relajación de los objetivos para 2012 (4,4%) y 2013 (3%). "Las normas tienen que respetarse", insistió el departamento de Olli Rehn, comisario europeo de Asuntos Económicos. Ese departamento recordó los precedentes de Hungría y Bélgica, países a los que se ha obligado a cumplir los objetivos pactados pese a las dificultades. A Hungría incluso se le suspenderá parte del fondo de cohesión si no respeta el compromiso antes de finales de año.