Admite que el Rey le pidió que dejara los negocios

Urdangarin: "Vengo a aclarar la verdad de los hechos y a defender mi honor"

El duque de Palma ha llegado a pie a los Juzgados de Palma que comparece ante el juez del caso Palma Arena para "aclarar la verdad de los hechos" y en defensa de su honor. Iñaki Urdangarin ha reconocido que en 2006 el Rey le pidió que dejara los negocios.

Urdangarin ha llegado a primera hora de la mañana a los Juzgados de Palma para declarar como imputado por las supuestas irregularidades detectadas en la gestión de fondos públicos por parte del Instituto Nóos, que presidió.

El duque de Palma ha entrado a pie, y no en coche, por el acceso trasero del edificio judicial, el único abierto hoy sábado, y ha dirigido unas palabras a los medios de comunicación antes de atravesar la puerta de la sede de los Juzgados de Vía de Alemania. "Comparezco hoy para demostrar mi inocencia, mi honor y mi actividad profesional", ha manifestado Urdangarin a los periodistas que desde primera hora de la mañana le esperaban en el aparcamiento del edificio judicial.

Con gesto muy serio, el esposo de la infanta Cristina ha defendido que en los últimos años ha ejercido sus "responsabilidades" y tomado "decisiones de manera correcta y con total transparencia" "Mi intención en el día de hoy es aclarar la verdad de los hechos y estoy convencido que la declaración contribuirá a demostrarlo", ha recalcado el duque antes de entrar a los Juzgados para comparecer ante el juez instructor del caso Palma Arena, José Castro.

Urdangarin ha asegurado al juez que el rey Juan Carlos le pidió en 2006 que dejara sus actividades profesionales relacionadas con el sector público.

Descarga responsabilidades en Diego Torres

El duque de Palma ha asegurado al juez que era su exsocio en el Instituto Nóos, Diego Torres, quien se encargaba de adoptar resoluciones en materia de contratación, de forma que se ha desvinculado de cualquier responsabilidad en esta cuestión.

Además, ha reconocido que se reunió en el Palacio de Marivent, en 2003, con el expresidente del Govern balear, Jaume Matas, y el exdirector general de Deportes José Luis 'Pepote' Ballester, a fin de negociar la posibilidad de que el Ejecutivo autonómico patrocinase el equipo ciclista Banesto, que tras esta operación adoptaría el nombre Illes Balears-Banesto.