Crisis en la hostelería
Fachada del Hotel Inglés, en la calle Echegaray de Madrid.
Fachada del Hotel Inglés, en la calle Echegaray de Madrid.

El hotel más antiguo de Madrid cierra

El Hotel Inglés, de 1853, deja de prestar servicio ante la falta de rentabilidad y la caída de turistas

Le llaman el decano de los hoteles madrileños en la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (AEHM). El Hotel Inglés, en la calle Echegaray de Madrid, abrió sus puertas en 1853 y ha prestado ya sus últimos servicios. Ayer no era posible lograr una reserva en sus habitaciones. Nadie cogía el teléfono. En internet, el mensaje: "Lo sentimos, pero en este momento no es posible realizar reservas en este hotel".

La patronal alerta de que es el quinto hotel que cierra sus puertas en la Comunidad de Madrid en los últimos meses. Han desaparecido el Hotel Sierra Real, en Alpedrete; el Hotel El Bedel, en Alcalá de Henares, y los hostales Euromadrid y Galiano.

Fuentes cercanas al sector apuntan a que no será el último, ya que bajo la excusa de cerrado por obras algunos establecimientos esconden verdaderas dificultades. Las causas: la falta de rentabilidad y la caída de la demanda en el turismo de negocios. "Más de la mitad de los usuarios que visitan Madrid anualmente vienen por motivos de trabajo", asegura Antonio Gil, secretario general de la AEHM, a Cinco Días. Las dificultades y los recortes de gasto en las empresas extienden su impacto de modo indirecto a los hoteles.

El presidente de la asociación madrileña, Carlos Díaz, detalla en una nota de prensa que "la debilidad de la demanda en relación a la amplia oferta hotelera sitúa a Madrid a la cola de las grandes ciudades europeas en lo que a rentabilidad de sus establecimientos se refiere". El número de visitantes baja y los costes, laborales o energéticos, entre otros, no descienden "en la misma proporción que se ha reducido el índice de ocupación", se queja Gil.

"La única posibilidad de que el hospedaje madrileño se recupere", añadió el presidente, "es que, por una parte, se incremente el turismo de ocio, vacacional o de fin de semana en Madrid, sobre todo el internacional", dado que el nacional está cayendo.

Por otro lado, afirma Díaz, "es necesario invertir la tendencia a la baja del turismo potenciando la labor de Ifema, de los palacios de congresos y del Madrid Convention Bureau, dependiente del ayuntamiento, que son los motores de la región en ferias y congresos".

Una habitación en el Hotel Inglés costaba, según cuenta Peter Besas en su libro Historias y anécdotas de las fondas madrileñas, unas cuatro pesetas en 1890 y las comidas, a partir de las cinco pesetas. Madrid pierde con él el hotel "donde se fraguó una parte de la independencia de Filipinas" por ser, dice la AEHM, "el hogar en Madrid de su héroe nacional, José Rizal".

Fusión del Husa Princesa y Moncloa

La oferta hotelera madrileña tuvo ayer otro signo de concentración. La cadena Husa ha renunciado a tener dos hoteles en la misma manzana de la calle Princesa con Serrano Jover, en Madrid, y ha anunciado la fusión del Husa Princesa con el Husa Moncloa "en un solo establecimiento".

La cadena ha llevado a cabo una remodelación para unificar los dos en un solo hotel de cuatro estrellas superior, que se llamará Husa Princesa y contará con 423 habitaciones y 13 salas de reuniones.

La directora del Husa Princesa, Carolina Durán, ha asegurado que con esta remodelación "Husa Hoteles sigue apostando por la competitividad y por su posicionamiento, acometiendo nuevos proyectos en Madrid. Se ofrece la máxima calidad a los huéspedes. Es por este motivo que se ha llevado a cabo un proceso de integración de estos dos hoteles", agrega.