La crisis intensifica la moderación de las importaciones

España logra superávit comercial con la zona euro por primera vez

España alcanzó en 2011 el primer superávit comercial de su historia con la eurozona. Respecto al conjunto de la UE, las exportaciones españolas crecieron el doble que las importaciones.

Cuatro años largos de durísima crisis económica tienen algún recoveco positivo. Según los datos publicados por el Ministerio de Economía y Competitividad, España logró el año pasado un superávit comercial respecto a la zona euro de 1.660 millones de euros. No es una cifra demasiado llamativa en tiempos de rescates y recapitalizaciones, pero supone un hito: es la primera vez en la historia que España exporta a la zona euro más de lo que importa de la región.

De hecho, si se lleva el análisis hasta 1995 (fecha en la que el Ministerio de Industria comienza la serie histórica), nunca antes había logrado España un superávit comercial con sus socios de la Unión Económica y Monetaria, una entidad supranacional que entró en funcionamiento en 1999.

Ya por esas fechas se había registrado un incremento drástico del agujero comercial respecto de los países del euro, que triplicaba el de cuatro años antes. Los casi 15.000 millones de euros de 1999 se transformaron en 25.000 cinco años más tarde, y llegaron a 38.000 en 2007. A partir de entonces, la crisis financiera global dio un vuelco a las cuentas españolas respecto del exterior.

La debilidad de la demanda interna diezmó las importaciones, recortando rápidamente el desequilibrio comercial con la zona euro. Ya en 2009 se había reducido a 6.500 millones de euros, la quinta parte que dos años antes.

Tras un mínimo déficit de 1.867 millones en 2010, el año pasado significó, por fin, la primera entrada en positivo. Las ventas de bienes a la zona euro ascendieron a 113.233 millones, después de crecer un 9,6%. Mucho menos avanzaron las importaciones: un 6,7%, hasta los 111.573.

El análisis es igualmente aplicable al conjunto de la Unión Europea: las exportaciones crecieron un 12,6%, más del doble que las importaciones, lo que llevó a un superávit español de 4.060 millones de euros.