El precio se dispara por las tensiones en Irán y la depreciación del euro

El crudo encarece otros 9.000 millones la factura energética

En lo que va de año, el petróleo se ha encarecido en 15 dólares, lo que supondrá un coste adicional para la economía española de 9.000 millones de mantenerse en ese precio todo 2012, una cantidad que se acerca al 1% del PIB. La tensión en Irán y la depreciación de la moneda única europea han llevado al crudo a rozar el máximo histórico registrado en 2008, si se contabiliza en euros.

A la economía española le ha salido un nuevo obstáculo en el complejo camino hacia la recuperación. El petróleo amenaza con incrementar el gasto en el que tienen que incurrir Administraciones, empresas y hogares para la compra de crudo. El barril de Brent, de referencia en Europa, ha cotizado en lo que va de año a un promedio de 113,6 dólares, lo que supone un incremento de 15 dólares respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.

Si esta tendencia al alza se mantuviera a lo largo de este año, algo que parece previsible por las tensiones crecientes en Oriente Medio, el coste se elevaría a 9.000 millones de euros adicionales, lo que equivale a cerca de un punto del PIB. Para el cálculo de esta cifra se ha utilizado la fórmula que planteó en la anterior legislatura el exministro de Industria, Miguel Sebastián, según el cual por cada 10 dólares que se encarezca el barril de petróleo, el coste adicional es de 6.000 millones. Por lo tanto, un alza de 15 dólares representa un ajuste extra de 9.000 millones. Este repunte del precio del crudo obligará al Ejecutivo a recomponer aún más las cuentas de cara a los Presupuestos de este año, si bien el Estado también recauda más impuestos con un crudo más caro. No obstante, un petróleo caro puede revertir en menos consumo todavía y, por ende, lascar aún más las cuentas públicas a la larga. Entonces, el Gobierno tendría que acometer más recortes de gasto o nuevas subidas de impuestos, algo a lo que por ahora el Ejecutivo se resiste.

En cualquier caso, los técnicos de Economía van a tener que afinar mucho a la hora de realizar una previsión sobre la evolución del barril de Brent. Esta estimación es una de las variables que se utiliza para la confección del cuadro macroeconómico y un desvío en la misma produce un desajuste muy fuerte que hay que corregir posteriormente por la elevada dependencia de las importaciones (España tan solo produce el 0,2% del petróleo que consume).

Ese desfase, de hecho, se produjo el año pasado. En los Presupuestos de ese ejercicio, el Gobierno estimó que la cotización media del petróleo se situaría en 81,8 dólares y 64,2 euros. Nada más lejos de la realidad. La primavera árabe y la invasión en Libia llevaron al crudo a superar los 125 dólares, registrando una media de 110 dólares y de 79,6 euros, respectivamente.

En el último repunte del petróleo ha habido dos factores fundamentales que han presionado al alza los precios. En primer lugar, la imposición de sanciones por parte de la UE a Irán, uno de los mayores productores del mundo, que ha provocado una respuesta inmediata por parte de Teherán, prohibiendo las ventas de crudo a Reino Unido y Francia y amenazando a otros seis países, entre ellos España, con dejarles sin suministro. Un dato que no es baladí, si se tiene en cuenta que casi el 16% del crudo que España importa procede de Irán. Ante la posibilidad de que la amenaza se convierta en realidad, el ministro de Energía, José Manuel Soria, ya ha dejado claro que el suministro está garantizado con otros dos grandes vendedores, como Rusia o Arabia Saudí.

Pero la depreciación del euro es, sin duda, lo que más ha encarecido el crudo para los países que comparten la moneda única y que dependen del extranjero. Así se puede comprobar con los datos del máximo histórico registrado en 2008. El 3 de julio de ese año, el Brent llegó a los 146,08 dólares, mientras que en euros el precio se elevó a 93,07. El cambio en esa fecha era 1,6 dólares por cada euro. Tres años y medio después, el barril de Brent superó ayer los 120 dólares (26 por debajo del máximo histórico) mientras que en euros estaba por encima de los 91 euros, a solo dos euros del máximo. La razón de este desajuste se debe a la depreciación del euro frente al dólar, ya que en el último ejercicio ha perdido un 12% de su valor. Ayer se cambiaba a 1,32 dólares.

Las cifras

1,5 euros es el precio que ya ha superado el litro de gasóleo en algunas estaciones de servicio.

47,8% es el porcentaje que representan los distintos impuestos en un litro de gasolina de 95 octanos.

El crudo ya supone el 85% del déficit comercial

El progresivo encarecimiento del petróleo se ha transmitido de forma directa al déficit comercial, que mide la diferencia entre las exportaciones y las importaciones españolas. Este indicador tocó máximos históricos en 2007 cuando el saldo negativo comercial superó los 100.000 millones de euros, el 10% del PIB. A partir de ese momento inició una fuerte caída, en paralelo a la crisis, que le llevó a reducirse a la mitad en dos años, gracias en gran medida al abaratamiento del petróleo. Solo entre junio y diciembre de 2008, el precio del barril de Brent, de referencia en Europa, cayó casi 100 dólares.

Hoy se dan a conocer los datos del déficit registrado durante el pasado ejercicio, que están muy condicionados por el encarecimiento del petróleo. Entre enero y noviembre, el saldo comercial negativo se elevó a 41.789 millones, de los cuales más del 85% procedía del déficit energético.

Si se mantiene la evolución de anteriores meses, el déficit podría cerrar en torno a los 49.000 millones, similar al de 2010, pese a la fuerte caída de las importaciones.