Ramón Aguirre Rodríguez

Alma de político

Seis legislaturas le convierten en uno de los diputados más veteranos. Una vez más, aparca la política para poner en valor la SEPI

Ramón Aguirre Rodríguez
Ramón Aguirre Rodríguez

Una de sus grandes apuestas en el ICO fueron los microcréditos, una iniciativa novedosa en aquellos años en EspañaSu pasión es la política. Ramón Aguirre, madrileño, a dos semanas de cumplir 59 años, ocupó por primera vez su escaño en la cuarta legislatura, en 1989, el año del nuevo Partido Popular. Desde entonces ha sido un diputado fiel. Uno de los puntales de la política parlamentaria del grupo popular. El pasado lunes, tomaba posesión de su cargo como presidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), la heredera del INI. Le arropaban la vicepresidenta del Gobierno, el ministro de Hacienda y la secretaria general del PP y presidenta de Castilla-La Mancha. "Una presentación espectacular", dice quien fuera su primer líder político, José Antonio Segurado. Ramón Aguirre se pone de nuevo a las órdenes del partido para conseguir un grupo de empresas públicas "saneado, sólido, que no aumente el desempleo y no necesite la aportación de recursos públicos", resume Federico Ferrer, vicepresidente del holding y colaborador suyo desde los tiempos del ICO. Aguirre, como buen jugador de mus, está dispuesto a lanzar un órdago.

Compañeros de filas y excolaboradores coinciden en señalar su capacidad para hacer equipos. "No le verás pontificar sobre lo que desconoce", afirma uno de ellos. Por el contrario, "se rodea de personas muy preparadas, de las que aprende", comprobó Blanca Flores cuando fue su secretaria en Metro de Madrid. Si no domina un tema, se fía de lo que le dicen los suyos y se atiene a ello. "Satisface que tu jefe te haga caso", asegura Federico Ferrer. Se conocieron en el Instituto de Crédito Oficial, que Ramón Aguirre presidió entre 2000 y 2004. Ferrer, director general financiero y de relaciones internacionales del ICO, apreció en esos años otra de las cualidades del nuevo presidente de SEPI: su dedicación y capacidad para propiciar acuerdos.

Uno de sus éxitos al frente de la agencia financiera del Estado fue la negociación con los sindicatos del II convenio, que pretendía ordenar el sistema de organización del trabajo, estableciendo una nueva estructura organizativa. En aquellos años, recuerda Ferrer, se sentaron las bases de muchos proyectos de financiación de las infraestructuras del futuro, pero la gran apuesta de Ramón Aguirre fueron los microcréditos, iniciativa novedosa en España, cuyo objetivo era ayudar a crear emprendedores.

Llegó al ICO en el segundo Gobierno de José María Aznar, de la mano del vicepresidente y ministro de Economía y Hacienda, Rodrigo Rato. Siempre se le ha considerado un hombre del actual presidente de Bankia. "Toda mi carrera profesional se la debo a él. La he hecho junto a él. Y le estoy por ello enormemente agradecido, a él y a José María Aznar", reconocía hace años.

Casado con Elena Parres Rodríguez, con la que tiene un hijo, el nuevo presidente de SEPI empezó su carrera en la banca, en el antiguo Banco Exterior de España, hoy una parte de Argentaria. Como muchas personas de su generación, se sintió impulsado a participar en la creación de una nueva España. El Partido Liberal le ofreció la oportunidad. Era, junto con Salud Hernández Mora, Antonio Cámara y Juan Carlos Vera, uno de los hombres de confianza del presidente, José Antonio Segurado. El presidente de honor y fundador de CEIM le atribuye un papel clave en la integración del Partido Liberal en Coalición Popular y años después en el Partido Popular. Negoció desde la integración económica hasta la distribución de despachos. "Se ganó el respeto de los líderes del Partido Democrático Popular, que no era precisamente un partido fácil", recuerda Segurado. Ambos fueron diputados en la IV legislatura, en la que Aguirre fue el portavoz de Economía de su grupo.

Desde entonces, ha sido diputado en todas las legislaturas, excepto en la VIII, primero por Cáceres y a partir de 2008 por Guadalajara. En esos años ha sido portavoz de la Comisión de Presupuestos, de la de Economía, Comercio y Hacienda y presidente de la Comisión del Pacto de Toledo.

Su experiencia parlamentaria es, a juicio de Javier Gómez Darmandrail, durante muchos años diputado del PP por Segovia y presidente de la Cámara de la Propiedad Urbana de esa ciudad, uno de sus activos. "Es muy bueno en la tribuna y tiene inteligencia para llegar a acuerdos y pactos".

En 2005, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre -"soy amigo, que no pariente, desde hace muchos años"- le nombró consejero delegado de Metro de Madrid. Durante su gestión, tuvo que hacer frente a varias jornadas de paros del Sindicato de Conductores. Afrontó la crisis con trabajo y templanza, apunta la que entonces era su secretaria, Blanca Torres. De él destaca su capacidad humana. "Es sensible a los problemas de las personas que tiene cerca".

Este hombre sociable, cercano y divertido, según sus amigos, no acostumbra a perder los estribos, quizás en el palco del Santiago Bernabéu, donde se le ve a veces disfrutando del juego del club de sus amores, el Real Madrid. Sabe desconectar. Especialmente en torno a un puchero, preludio de una partida de mus entre amigos, que entiende como terapia. Le gusta, además, patear las calles de Madrid y disfruta con una buena biografía.

Amigo de sus amigos y muy leal. La victoria electoral del PP le señaló como uno de los políticos llamados a ocupar cargos relevantes. La presidencia de la SEPI le aparta, otra vez, momentáneamente de la política. Le toca jugar un papel clave en el futuro de las sociedades estatales. Los que le conocen recuerdan que Ramón Aguirre es "un gran jugador".