El encargo de nuevos BAM por parte de Defensa, clave para el grupo

La falta de nuevos contratos vacía los astilleros de Navantia en Cádiz

La falta de nuevos contratos pone en riesgo el futuro de la actividad de Navantia en la Bahía de Cádiz, donde a partir de mayo la actividad quedará reducida al mínimo. La cartera de pedidos del grupo asciende a 2.188 millones de euros.

La crisis y los recortes presupuestarios en Defensa, tanto en España como en las principales potencias occidentales, están vaciando, poco a poco, de carga de trabajo a Navantia. El grupo público de construcción naval no consigue contratos de envergadura desde que se adjudicó en 2007 dos encargos millonarios de Australia para la construcción de un par de buques anfibios y para el diseño y la ingeniería de tres destructores.

Al cierre del año pasado, la cartera de pedidos de la compañía estaba valorada en 2.188 millones de euros, lejos de los 6.325 millones que se llegaron a alcanzar hace apenas cuatro años, según los datos que maneja Navantia.

La empresa trata de conseguir nuevos pedidos, para lo que mantiene en estos momentos 40 acciones comerciales en 21 países.

Ocupación a la baja

Esta caída en la contratación se está dejando notar en los niveles de ocupación del grupo (en especial en las instalaciones de la bahía de Cádiz) y, sobre todo, en la industria auxiliar, que es la primera que sufre la destrucción de empleo ante la falta de nuevos pedidos.

Según los datos de la compañía, a 31 de diciembre de 2011 el nivel medio de ocupación de la plantilla propia en las plantas gaditanas era del 81,2%. Por actividades, sin embargo, la tasa caía al 65% en el caso de la construcción naval en San Fernando y Puerto Real y se situaba en el 85,3% en el área de reparaciones y en el 93,5% en la división de sistemas Faba.

El problema de las instalaciones del grupo en la bahía de Cádiz es que la actividad será mínima a partir de mayo, cuando se entregue el último buque de acción marítima (BAM) encargado por la Armada española.

En ese momento, los únicos encargos que quedarán en las plantas andaluzas serán la construcción de 12 lanchas de desembarco para la Marina australiana ("algo que solo da trabajo a un taller pequeño", explicaron fuentes de la compañía) y la reparación de un crucero de Royal Caribbean (que únicamente garantiza un mes de trabajo).

Esto es lo que explica la campaña de movilizaciones impulsada por CC OO y UGT en el grupo en los últimos días, ante la preocupación por el futuro de los trabajadores del sector. El empleo directo e indirecto que genera Navantia en Cádiz ronda los 12.285 puestos de trabajo.

Los sindicatos consideran clave para desbloquear la situación que el Gobierno apruebe el contrato de una segunda tanda de buques BAM para la Armada. Una promesa que hizo el anterior Gobierno del PSOE, que llegó a pasar en dos ocasiones por el Consejo de Ministros y que no se materializó, pese a ya estar consignada hasta una partida presupuestaria de unos 33 millones de euros en 2011.

En las instalaciones de la ría de Ferrol la situación es mejor. El nivel medio de ocupación de la plantilla propia es del 85%, con un 95,3% en la actividad de construcción, un 89% en reparaciones y un 71% en turbinas. En todo caso, los sindicatos piden que se cumpla el deseo de la Armada y el Gobierno encargue una sexta fragata del tipo F-100.

En cuanto a Cartagena, la ocupación puede considerarse plena (95,5%), gracias a los submarinos S-80.

"Somos conscientes de la crisis pero exigimos inversiones en Navantia que permitan abrirse a la exportación, a productos especializados y a nuevos mercados", ha advertido Felipe López, responsable de Industria de CC OO.

La eólica marina como alternativa

La participación de Navantia en el negocio de la eólica marina es una de las alternativas que está impulsando la dirección del grupo para tratar de asegurarse carga de trabajo y dar continuidad a su actividad.

La compañía ya ha cerrado un acuerdo con Acciona para la participación conjunta en parques eólicos offshore. Navantia ya está trabajando en el diseño de estaciones meteorológicas, estructuras flotantes y buques de instalación y apoyo de este tipo de instalaciones eólicas.

Según sus previsiones, la demanda de buques instaladores de turbinas eólicas llegará a las 15 unidades en 2015, a las 28 en 2020, a las 42 en 2025 y a las 53 en 2030. En la actualidad, solo hay cinco buques de este tipo en el mundo.

Para 2030, la Asociación Europea de Energía Eólica (EWEA) prevé que la potencia eólica marina acumulada en Europa se sitúe en los 150.000 megavatios y que la inversión anual en el sector alcance los 16.500 millones de euros, lo que se puede traducir en la creación de 200.000 empleos.

Principales líneas de negocio

1. La construcción naval es la actividad principal de Navantia. En 2010 supuso el 79% de su facturación, que entonces alcanzó los 1.574 millones de euros. En construcción naval militar, el grupo supone el 24% del total exportado en toda Europa. A nivel mundial, el 13%.

2. Sistemas de control y combate es la actividad que Navantia desarrolla a través de Faba, con más de 300 ingenieros distribuidos entre San Fernando (Cádiz) y Cartagena. En 2010 aportó cerca del 4% de la facturación del grupo.

3. Apoyo al ciclo de vida busca maximizar la disponibilidad y vida operativa de buques, submarinos y sistemas que operen los clientes del grupo. Esta actividad incluye diseño, ingeniería, mantenimiento o la renovación tecnológica de los productos.

4. Reparaciones y transformaciones es otra línea de actividad que los astilleros públicos realizan en sus tres emplazamientos (Ferrol, Cádiz y Cartagena), tanto para buques militares como civiles. Generó el 13% de los ingresos del grupo en 2010.

5. Motores y turbinas le permiten a la compañía participar del negocio de sistemas de propulsión diésel para buques y plataformas terrestres, así como en todo lo relacionado con equipos auxiliares, turbinas y engranajes.

6. Las nuevas líneas de negocio que el grupo ha empezado a desarrollar para diversificarse tienen que ver con construcción y servicios para los mercados de gas y petróleo y para la eólica marina.