El destino del dinero, la ayuda social

Se baja el sueldo hasta el obispo

Xavier Novell, prelado de Solsona (Lleida), cobraba unos 1.200 euros, por lo que una vez aplicada la rebaja percibirá alrededor de 900.

Xavier Novell, obispo de Solsona (Lleida)
Xavier Novell, obispo de Solsona (Lleida)

El obispo más joven de España, con 43 años, quiere dar ejemplo y ha anunciado hoy que se ha bajado el sueldo un 25% para destinar este ahorro, de unos 300 euros mensuales, a ayuda social. Xavier Novell, prelado de Solsona (Lleida), cobraba unos 1.200 euros mensuales, por lo que ahora, una vez aplicada esta rebaja en su nómina, percibirá unos 900 euros, según ha indicado a Efe un portavoz del obispado. Esta importante rebaja salarial irá destinada a aumentar los recursos de su diócesis destinados a fines sociales.

Novell ha adoptado esta decisión de motu propio, con el fin de concienciar de la necesidad de ayudar a los más necesitados en estos momentos de crisis. En este sentido, ha avanzado también, en una comunicación pastoral titulada "Todos contra la crisis", que su diócesis destinará de forma extraordinaria unos 300.000 euros, lo que equivale al 10% del presupuesto ordinario del obispado de los años 2011 y 2012, al Plan de Ayuda Social de Cáritas Diocesana. Novell anima a los arciprestazgos y las parroquias de su jurisdicción a seguir su ejemplo y donar parte de su presupuesto a esta iniciativa social.

En la pastoral, que el obispo repartirá a sus fieles el próximo domingo 19, Novell analiza las causas de la crisis, quiénes son los principales afectados y propone algunas cosas que pueden hacer los ciudadanos para ayudar a los más débiles a superar esta difícil situación. Asegura que el motivo principal de esta crisis es que todos, tanto administraciones públicas como ciudadanos, han querido vivir por encima de sus posibilidades. "La sociedad de consumo nos ha convencido de que la felicidad consiste en gozar de bienestar económico: es feliz quien consume, compra las últimas novedades tecnológicas, viaja, tiene una casa propia, un vehículo de gama alta, un armario variado y dinero para una operación de cirugía estética", señala el obispo.

Las administraciones públicas, por su parte, "han acabado de redondear esta cultura del consumo desproporcionado" y durante años, y a base de "hipotecar el futuro", han difundido el convencimiento de que era posible tener un sistema educativo, una sanidad y unas infraestructuras como las de los países más ricos de Europa. "La realidad es que todo esto era un espejismo, que nos han enredado y nos hemos dejado enredar: somos más pobres de lo que nos pensábamos", afirma monseñor Novell.

"En esta situación, los principales perjudicados, como siempre, son los más débiles, y muy especialmente los inmigrantes, que vinieron porque los necesitábamos", recuerda el obispo, y "ahora son los primeros en ser despedidos y en no encontrar trabajo".

Xavier Novell explica también por qué en España, con una tasa de desempleo superior al 20%, no se ha producido, a diferencia de otros países, una "explosión social violenta". Cita, en este sentido, una serie de circunstancias que han impedido que se produzca esta revuelta social, como por ejemplo el hecho de que muchos padres y pensionistas están ayudando a sus hijos en paro, porque hay empresarios que están manteniendo plantillas, aún perdiendo dinero, y porque hay mucha gente anónima que ayuda a otras personas.

Novell termina su pastoral haciendo un llamamiento a los ciudadanos a que, en la medida que puedan, ayuden a quienes más lo necesitan. A los empresarios les anima a arriesgar, a emprender y a crear puestos de trabajo. "No seáis ricos insensatos, ¿de qué os servirá acumular, gozar y especular?".

A los trabajadores y funcionarios les lanza también una advertencia: que es necesario que ante la situación actual "rememos todos en la misma dirección" y que hay que hacer sacrificios por el bien común. "Solo podremos sobrevivir si somos más competitivos: si trabajamos más, por menos dinero y repartimos el trabajo existente entre todos", indica Novell, que recuerda además que "no es tiempo de lucha social, sino de sacrificio y esfuerzo compartido". Amén.