Cierre de las Bolsas europeas

La incertidumbre de la desesperación o viceversa

Hoy hemos tenido otra de esas sesiones en donde casi todos los movimientos fuertes del día han venido dictados por un titular aparecido en alguna agencia de comunicación. Grecia sigue dando muchísimo juego en el intradía pero a costa de los nervios de los que operan a medio o largo plazo.

La situación sigue sin estar clara y los movimientos que hemos conocido hoy de los griegos para intentar aplacar la incredulidad europea acerca de su compromiso para hacer de una vez por todas lo que es necesario hacer, parece que no está sirviendo de nada. Sí es cierto que a primera hora de la mañana unas palabras del ministro de economía del país diciendo que para esta tarde ya los últimos flecos para la aprobación de segundo rescate estarían resueltos animó las cosas junto con el mayor compromiso de China para apoyar la crisis de deuda en Europa. Incluso esto consiguió eclipsar por un momento los malos datos de Producto Interior Bruto que conocimos en la zona euro, en Alemania y en Italia, lo que deja este último ya dentro de la recesión y a los otros dos a sólo tres meses de entrar en ella. Como estuvimos aguantando mucho, se empezó a pensar en el significado de ver a Alemania entrar en recesión y acordándonos de lo que dijo Merkel hace unas semanas acerca de que ya estarían pensando en políticas de crecimiento. También nos acordamos de aquellas palabras del ministro de economía alemán cazadas en los pasillos que hablaban de ayudar a Portugal cuando todo esté aclarado en Grecia. En definitiva, el ver que la recesión ataca ya a toda Europa pudo ser considerada como una señal de que por fin todos deberían empezar a pensar en apoyar el crecimiento.

La inestabilidad de la sesión apareció poco después de que se diera a conocer el contenido de una carta que se envió desde la oposición griega a la presidencia del Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y el Eurogrupo, volviendo otra vez a poner palabras de confianza y a que se comprometían a seguir con todo lo establecido después de las elecciones de abril. El problema es que Europa ya no cree en nada ni en nadie y la aparición en prensa especializada de que habría un plan para crear préstamos puente para poder salvar el vencimiento de marzo y así poder retrasar el rescate a después de las elecciones de abril, fue lo que al final nos alejó de máximos. Tiene sentido quitar de la ecuación aquello que más nos está perjudicando, que es la interferencia de las elecciones en el segundo rescate, por lo que si lo quitamos de la ecuación, quizá la tensión se elimine para esa cita con el pueblo.

El susto ha sido bastante grande, pero la verdad es que al final han sido pocas las bolsas que han cerrado negativo, precisamente apoyadas por esa esperanza en China, la buena subasta que ha tenido Portugal hoy y los datos macro de Estados Unidos con ese Empire State a la cabeza de las mejoras junto con un sorprendentemente buen dato del NAHB que hace ver que quizá su mercado inmobiliario ya haya hecho suelo y esté a la espera de un buen empujón por parte de la Reserva Federal en forma de QE3 focalizado en el mercado inmobiliario.

Comentario aparte merece lo que ha pasado y con Irán: Primero aparece en su televisión estatal la noticia de que han cortado las exportaciones a seis países de Europa y después la desmiente el gobierno. Como es de imaginar, el crudo se puso a subir inmediatamente y ya lo tenemos por encima de los $100 en el West Texas intermedio, dándonos un susto, ya que si tenemos a muchos países de Europa al borde de la recesión, una fuerte subida del crudo es lo último que necesitamos.