En un informe presentado por el BNB

Bélgica debe ahorrar este año 2.300 millones de euros en su gasto público

Bélgica tendrá que recortar 2.300 millones de euros de su gasto público para poder cumplir con su objetivo de déficit para este año (2,8 % del PIB), según datos difundidos hoy por el Banco Nacional Belga (BNB).

El BNB ha presentado hoy su informe 2011 y sus perspectivas económicas anuales, y reveló que las principales debilidades de la economía de Bélgica son una inflación elevada, un nivel débil de exportación y una creación casi nula de empleo, lo que reduce la competitividad del país.

Las medidas de recorte adicional que tendrá que identificar el Gobierno belga, unidas a las previsiones de crecimiento, permitirán cumplir con el objetivo de déficit 2012, aseguró en rueda de prensa el gobernador del BNB, Luc Coene, según los medios locales. El Banco Nacional prevé una contracción del 0,1 % para 2012.

Las medidas del Ejecutivo incluyen los 1.300 millones de euros de gasto congelado temporalmente a petición de la Comisión Europea.

"Si el Gobierno no mantiene esa congelación, tendrá que reemplazarla por otras medidas", recalcó Coene, y explicó que con ese esfuerzo ya previsto se llega a un nivel de déficit del 3,1%.

Para lograr el objetivo del 2,8%, en cambio, se necesita un esfuerzo adicional equivalente al 0,3%, lo que, según Coene, supone un poco más de mil millones de euros.

Bélgica ha entrado hoy técnicamente en recesión tras acumular dos trimestres negativos consecutivos en la evolución de su PIB (-0,1 % en el tercer trimestre de 2011 y -0,2 % en el cuarto), según los datos publicados por la oficina estadística comunitaria, Eurostat.

El crecimiento de la economía ya empezó a resentirse desde principios de año al pasar del 0,9% registrado entre enero y marzo al 0,3% en los tres meses siguientes.

Además de Bélgica, entraron en recesión Italia y Holanda, mientras que la zona euro se acercó también a este umbral al registrar un caída de su PIB del 0,3% en el cuarto trimestre de 2011.

Portugal, que ya se encontraba en recesión, ha visto empeorar sus datos, al contraerse su economía un 1,3% frente a la caída del 0,6% del tercer trimestre.