Los laboratorios atraviesan "su peor momento"

El normal acceso a los fármacos, en el aire

"Este es el peor momento, sin duda, de la industria farmacéutica", ha afirmado esta mañana a la prensa Humberto Arnés, director general de Farmaindustria, la patronal de los laboratorios innovadores españoles. Las farmacéuticas enfrentan un mercado en el que el precio de los medicamentos ha bajado en tres ocasiones vía Real Decreto, con un impacto acumulado de 4.000 millones de euros en sus cuentas, y en el que los hospitales deben más de 6.300 millones a estas compañías, con una media de incremento anual de la deuda del 30%.

Este entorno supone que "si en un periodo de tiempo no muy largo no se soluciona el problema de la deuda, el suministro de determinados medicamentos en determinadas zonas no se podrá hacer con normalidad".

El impacto de las medidas del Gobierno se ha traducido en una pérdida de empleo acumulada de 5.000 puestos de trabajo directos y otros 20.000 indirectos o inducidos.

En este mismo sentido se ha manifestado Javier Urzay, subdirector general de la asociación en su intervención en el IX Seminario Farmaindustria. El directivo afirma que "los bancos no financian las facturas de las comunidades autónomas" y existe "un riesgo cierto de problemas en el suministro habitual de medicamentos estratégicos". Hay una grave "necesidad de normalizar los pagos de los nuevos medicamentos en plazos según la ley", que sería de 40 días para 2012. Hay retrasos de pago del orden de los 525 días en algunas autonomías. Estos impagos ya están suponiendo "que haya ciertos laboratorios que se retiren de los concursos públicos para el suministro a hospitales".

"La industria farmacéutica está dispuesta a colaborar en el mecanismo financiero más adecuado para el pago íntegro de la deuda acumulada, para aceptar el que sea, aunque deseamos el más eficaz y el más sencillo", afirmó Urzay. El directivo aseguró, por otro lado, que "hay conciencia del problema por parte del Gobierno y voluntad de solucionarlo. Hay que esperar a ver cómo se concreta esta voluntad", dijo.

Este escenario crítico afecta fundamentalmente a las compañías españolas, que tienen en el país su mercado natural. Sin embargo, aunque Arnés asumió que ninguna multinacional farmacéutica va a quebrar por el problema de España "que supone un 2% de su cuenta de resultados", si apuntó a que se va a vivir "una deslocalización lenta, silenciosa porque las matrices no van a renovar las actividades productivas en España y las nuevas innovaciones se producirán en otros países como Francia o Reino Unido", porque dan "mayor seguridad a las inversiones". Toda esta debacle afecta "a la marca España", como ya trasladó la patronal, varias multinacionales y Cámaras de Comercio al Gobierno en una carta esta semana.

Para el director de Farmaindustria, la solución viene de un "compromiso conjunto de ministerios como Sanidad, Economía, etc...." y de consensos en distintos puntos como son "considerar la sanidad un capítulo prioritario en los Presupuestos Generales del Estado, definir claramente qué bienes y servicios se van a cubrir desde el ámbito público y cuáles otros han de tener cobertura privada, acabar con las bolsas de ineficiencia, hacer un mejor uso ciudadano de los bienes y servicios". Para la industria farmacéutica es prioritario "resolver el tema de la deuda de los hospitales, normalizar los pagos y solucionar el acumulado, y crear un marco regulatorio estable y predecible para proporcionar un entorno en el que las compañías puedan innovar".