El bono a 10 años sube al 17,4% y el 'spread', a 1.560 puntos

La deuda portuguesa entra en territorio de insolvencia

Portugal está en el punto de mira. La rentabilidad exigida en el secundario a la deuda portuguesa hace inviable que el país luso pueda financiarse en el mercado secundario. El rendimiento superó ayer el 20% en todos los vencimientos de uno a ocho años y alcanzó el 17,4% en el bono a 10 años.

Las dificultades del vodevil griego, en el que cada vez que se está a punto de llegar a un acuerdo sobre la deuda surge una nueva dificultad, están teniendo consecuencias dramáticas para Portugal. El Gobierno que dirige el conservador Pedro Passos Cohelo está aplicando la política fiscal y de austeridad más dura que se conoce desde que Portugal se convirtió en democracia en 1974. Pero los esfuerzos no parecen convencer al mercado de que el país vaya a ser capaz de cumplir los objetivos marcados: déficit del 4,5% este año y del 3% en 2013. El año que viene, el Tesoro luso debía regresar al mercado emitiendo unos 9.000 millones de euros en deuda de largo plazo. Esa opción es inviable. La rentabilidad exigida al bono portugués a 10 años batió ayer récords al situarse en el 17,4%.

"El mercado está viendo que Portugal es el siguiente después de Grecia. Es además un mercado muy ilíquido y los inversores tienen miedo y están dispuestos a malvender a cualquier precio, antes de que la situación empeore más", explica el responsable de la mesa de renta fija de un gran banco español.

Portugal pactó en mayo del año pasado un plan con la UE y el FMI de tres años de duración, con un desembolso de 78.000 millones de euros. Pero ese proyecto se revisa trimestralmente. La última revisión se hizo en diciembre y planteaba una hipótesis de contracción del PIB del 3%, una proyección que fue revisada al 3,1% por el Banco Central de Portugal a los pocos días. "El mercado está descontando que van a tener que renegociar un segundo plan de rescate", afirma Alberto Matellán, de Inverseguros.

La fuerte presión que el mercado ejerce sobre los bonos puede precipitar ese desenlace. El CDS -contrato de cobertura de impago- de Portugal es el más elevado del mundo, prácticamente el doble que Venezuela, que es el segundo más alto. El CDS se ha encarecido casi un 40% en un par de semanas y ya está en 1.500 puntos. Eso significa que cubrir una emisión de 10.000 euros a cinco años cuesta ya 1.500 euros. La deuda pública está en claro nivel de impago.

El pasado cinco de enero, el fondo europeo de rescate (FEEF) consiguió financiación a tres años a poco más del 2%, que luego destinó a Irlanda y Portugal. La rentabilidad exigida ayer a los bonos lusos al mismo plazo era del 24,5%. Los precios de venta implicaban unas pérdidas del 40%. Los bonos a 10 años se venden con un descuento superior al 60% y un rendimiento que en un solo día han subido dos puntos hasta el 17,4%. La rentabilidad de las letras a tres y seis meses osciló todo el día, para situarse en el 4,75% en el plazo más corto y en el 5,25% en el otro.

Un círculo vicioso

La decisión de Standard & Poor's de rebajar a Portugal a la categoría de bono basura ha generado, según los expertos, un círculo vicioso: los inversores se ven obligados a salir del bono, lo que obliga a aumentar su rentabilidad para atraer a nuevos inversores.

Este incremento de la rentabilidad hace inviable la financiación de Portugal. El efecto es que los inversores aceleran su marcha, lo que incrementa aún más la rentabilidad y agrava la situación.

Las cifras

60% es el descuento al que se vendían ayer los bonos portugueses a 10 años. Es la pérdida implícita en el precio.

24,5% es la rentabilidad exigida ayer en el secundario para los títulos a tres años.

12.800 millones de euros le vencen a Portugal en este año.