Solicita que junto a su socio, Gonzalo Pascual, asuma dos tercios de la deuda

La administración de Marsans pide 15 años de inhabilitación para Díaz Ferrán

La administración concursal de Marsans ha solicitado a la juez que sus anteriores propietarios, Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual, sean inhabilitados para administrar empresas durante 15 años. Además piden que los dos asuman dos tercios de la deuda del grupo de viajes, con un déficit patrimonial de más de 420 millones.

Los administradores nombrados por la juez en el concurso del grupo Marsans solicitan en su informe definitivo sobre la compañía que los anteriores propietarios, Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual, sean inhabilitados para administrar empresas durante 15 años. Se trata del máximo que la ley concursal contempla como periodo de inhabilitación (el mínimo son dos años) en el caso de que un concurso de acreedores sea declarado culpable.

De acuerdo a fuentes jurídicas consultadas el informe definitivo de la administración concursal sobre el grupo de viajes, que declaró su situación de insolvencia en junio de 2010, ha sido ya presentado y solo quedan por resolver unos pocos incidentes concursales. En el mismo informe la administración solicita a la juez titular del Juzgado de lo Mercantil número 12 de Madrid, Ana María Gallego Sánchez, que el concurso sea declarado culpable.

La culpabilidad del concurso abre la puerta también a que los anteriores dueños de la compañía estén obligados a responder ante los acreedores con su patrimonio personal. En el caso de Marsans, explican las mismas fuentes, los administradores piden que el expresidente de la CEOE y su socio Gonzalo Pascual sean condenados a asumir con su patrimonio dos tercios de la deuda del grupo. El déficit patrimonial de Marsans supera los 417 millones de euros. La solicitud de declaración de culpabilidad se basa en que Díaz Ferrán y Pascual superaron el límite temporal previsto para comunicar la situación de insolvencia del grupo, lo que alargó la agonía de Marsans y empeoró aun más su situación financiera.

El déficit patrimonial de la empresa supera los 417 millones

Marsans se declaró en concurso de acreedores al mismo tiempo prácticamente que Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual anunciaban su venta a la sociedad Posibilitumm, controlada por el empresario especializado en liquidaciones y reestructuraciones Ángel de Cabo. Según se informó entonces el precio de la venta era el equivalente a la deuda del grupo, 600 millones de euros.

La administración concursal de Marsans ha enviado un escrito a la juez este mes advirtiendo de la "inexistencia de liquidez" en la compañía. En el informe provisional de la administración concursal de Marsans, presentado en 2011, aparecían 281 millones de euros en activos, que finalmente no han podido transformarse en liquidez.

Esto supone que Marsans no cuenta con activos suficientes para responder ante los más de 10.500 acreedores del grupo. Entre ellos Hacienda, Seguridad Social o incluso clientes que contrataron sus viajes con la compañía.

La juez del concurso de Marsans ya ordenó el año pasado, tras solicitarlo la administración, el embargo preventivo de bienes de Díaz Ferrán y Pascual para cubrir el déficit del grupo por 417 millones.

Dos años para Posibilitumm

Los administradores concursales de Marsans también solicitan a la juez, de acuerdo a las fuentes consultadas, que los responsables de Posibilitumm, la sociedad empleada para adquirir el grupo de viajes, sean condenados a dos años de inhabilitación y a responder ante los acreedores de Marsans con su patrimonio sobre un tercio de la deuda total. Los administradores basan su petición en falta de colaboración mostrada por los nuevos dueños del grupo con su labor.

La juez de Marsans retiró en octubre de 2010 a Posibilitumm las facultades de gestión y administración en las principales empresas del grupo en concurso de acreedores. En enero de 2011 la misma decisión tomó respecto a Posibilitumm el juez del concurso de Air Comet.

Enlace en la venta de Nueva Rumasa

Gerardo Díaz Ferrán fue clave en el acuerdo de venta de Nueva Rumasa al empresario Ángel de Cabo. Según la querella presentada en la Audiencia Nacional por el exabogado de José María Ruiz-Mateos, Joaquín Yvancos, contra los hijos varones del fundador de Rumasa, el expresidente de la CEOE fue quien presentó a De Cabo al patriarca de la familia Ruiz-Mateos. Y quien le convenció para que traspasara el grupo de alimentación, cuyas sociedades, como en el caso de Marsans, estaban ya en situación concursal, al empresario valenciano.

Según la querella de Yvancos, a la que ha accedido este diario, Díaz Ferrán fue testigo del acuerdo al que llegaron De Cabo y Ruiz-Mateos según el cual, "de lo que se pudiera salvar" de la liquidación de Nueva Rumasa, "se repartirían un 80% para la familia Ruiz Mateos Rivero, y un 20% para el señor De Cabo".

Febrero

La juez del concurso de Marsans decidirá si declara el mismo culpable en los próximos días, según estiman fuentes jurídicas. La administración concursal ha solicitado que el concurso del grupo sea declarado culpable por no haberse presentado en tiempo.