Víctor Infante. Consejero delegado de Bionaturis

"Los inversores particulares nos han dado el mayor apoyo"

Bionaturis acaba de convertirse en empresa cotizada. Su objetivo es crecer, tanto a nivel nacional como internacional, con Brasil en el corto plazo como primer desembarco. La biotecnológica está centrada en el tratamiento de enfermedades huérfanas y en el sector veterinario. Víctor Infante, consejero delegado, asegura que "el sector farmacéutico es una gran liga donde hay que diferenciarse, y el MAB es el lugar para hacerlo".

¿Qué tipo de inversores han acudido a la oferta?

Se ha hecho una colocación privada y una OPS, donde el mayor apoyo ha venido de los particulares; más del 50%. También hay empresas y fondos de inversión, pero en menor medida. Casi un 40% de los pequeños inversores son de Andalucía. También ha habido participación de Madrid, Cataluña, País Vasco, Castilla-La Mancha y Galicia.

¿Ha sido difícil convencer al inversor en un entorno tan adverso?

Lo más complicado ha sido identificar el tipo de inversor al que íbamos a dirigir la oferta, una vez conseguido esto la colocación ha sido más fácil. Para ello, hemos contado con la ayuda de Bankia, que ha sido el banco colocador.

La biotecnología tiene alta presencia en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB). ¿Qué os diferencia?

Nuestra ventaja competitiva con respecto a las demás es que ofrecemos un concepto diferente en la fabricación de fármacos. En lugar de reactores industriales utilizamos de tipo natural, que en nuestro caso son larvas de mariposa. Eso se traduce a nivel cuantitativo en que puedes tener la misma capacidad productiva que los sistemas tradicionales, pero invirtiendo 15 veces menos. Nosotros queremos estandarizar este modelo de fabricación para los nuevos nichos de mercado del sector farmacéutico.

¿Qué tipo de enfermedades huérfanas trata la compañía?

A corto plazo estamos trabajando principalmente en el sector veterinario. Estamos desarrollando una vacuna destinada a la prevención y erradicación de parásitos intestinales en ganados de explotación. Esta enfermedad genera unas pérdidas de unos 5.500 millones al año en el mundo y ahora mismo no hay ningún tratamiento preventivo eficaz. Es un mercado con un potencial de entre 360 y 370 millones. En la parte del sector humano estamos tratando la enfermedad de Gaucher, por la cual a los pacientes les falta una enzima que no metabolizan. Dicha enzima hay que añadirla de forma externa. Existen medicamentos, pero la versión que están utilizando es inyectable; la mayoría de los pacientes son niños y cada 15 días tienen que ir al hospital. Nosotros estamos abaratando los costes del tratamiento y sobre todo la forma de administración, que podrá hacerse desde casa.

¿Qué debe valorar un inversor en Bionaturis?

Bionaturis es un barco cargado en sus bodegas con activos tecnológicos muy importantes a nivel mundial; tenemos botes salvavidas también relevantes y una carga de responsabilidad social. Todo el mundo que entra en el barco sabe que es un viaje de largo plazo, pero que vamos a ir cubriendo una serie de etapas y de hitos que nos van a ofrecer satisfacciones y rentabilidad. Por ejemplo, la empresa de capital semilla, Univen, que entró en 2007, ha obtenido con la colocación privada una plusvalía del 500%.

¿Qué os aportará el MAB?

Nuestro primer objetivo era salir a cotizar. Es el escaparate ideal para este tipo de compañías de cara a la proyección internacional. Queríamos también ampliar la cartera de socios. Estamos satisfechos con el precio; nos planteamos que por menos de 9,5 millones no se estaban valorando los activos de la compañía y se ha respetado. Era la línea roja.