Por sus pérdidas persistentes

El diario económico francés 'La Tribune' se convertirá en semanario

El diario económico francés 'La Tribune' publicó hoy su último número por sus pérdidas persistentes, en el mismo día en que la justicia decidió su venta a un consorcio del sector de la prensa que tiene intención de convertirlo en semanario con menos de la tercera parte del personal.

El Tribunal de Comercio de París atribuyó La Tribune, que había sido declarado en quiebra en diciembre, al tándem formado por France æpermil;conomie Régions (FRE) y Hi-Média, uno de los dos candidatos para su compra, que pretende mantener a 50 de los 165 empleados que continuaban en el diario.

Los nuevos propietarios reiteraron que tienen intención de que siga funcionando el sitio de información y a partir de abril sacar a los quioscos un semanario, para lo cual plantean invertir siete millones de euros, que se sumarán los 150.000 euros que deben abonar por la adquisición.

La Tribune, que había nacido hace 27 años, explicó en su edición de hoy su desaparición por la crisis del sector que se ha traducido en la "erosión de las ventas, caída de la publicidad, los costos de distribución y de distribución (y) emergencia de internet".

En su corta historia ha tenido seis cambios de propietario. En 1993, en un momento en que ya estaba en gran dificultad, se hizo con su control el gigante mundial del lujo LVMH pero no consiguió sanear las pérdidas, de un millón de euros mensuales, según recordó en sus páginas.

En 2007, LVMH compró el gran competidor de La Tribune, el otro diario económico de Francia, Les Echos y vendió el primero al grupo del empresario de medios de comunicación Alain Weill, que tenía intención de establecer un programa de sinergias con sus emisoras de radio y canales de televisión. Sin embargo, antes el fracaso de esa estrategia, Weill se negó a continuar perdiendo un millón de euros mensuales y cedió el 80 % del capital de La Tribune a la directora, Valérie Decamp, por un euro simbólico en la primavera de 2010.

A partir de entonces, cuando el título vendía unos 66.000 ejemplares diarios (habían sido cerca de 105.000 en 2000) la caída de la publicación fue imparable: en enero de 2011 quedó bajo administración judicial y la justicia lo declaró en quiebra en diciembre.