Alcanza una cartera de pedidos récord

Boeing cierra 2011 con un 21% más de beneficio

Boeing cierra 2011 con un resultado neto de 4.018 millones de dólares, un 21% más que un año antes, tras conseguir mejorar su facturación un 7%. El grupo acumula una cartera de pedidos récord, valorada en 365.000 millones de dólares.

El ejercicio de 2011 ha estado marcado por hitos clave para Boeing. Ha sido el año del megacontrato para renovar la flota de aviones cisterna de la Fuerza Aérea estadounidense, el de la entrega de los primeros aviones 787 y 747-8 y el del lanzamiento de la nueva versión remotorizada de su clásico 737.

Unos hechos que van a ser determinantes en el futuro del grupo y que ya se han hecho notar en las cuentas del grupo estadounidense en 2011. El fabricante aeronáutico ganó el año pasado un 21% más, hasta los 4.018 millones de dólares, tras conseguir mejorar su facturación un 7%, hasta los 68.735 millones de dólares.

El negocio de aviación comercial le aportó unos ingresos de 36.171 millones de dólares, un 14% superiores a los de 2010 gracias al mayor número de entregas. Un avance que le permitió compensar la situación de la división militar, cuyas ventas se estancaron en un contexto de recortes presupuestarios en Defensa, tanto en EE UU como en las principales economías mundiales.

AIRBUS GROUP 108,00 -2,21%
THE BOEING COMPANY 167,45 -2,69%

El grupo ha conseguido acumular una cartera de pedidos que ya está valoradaen la cifra récord de 356.000 millones de dólares. En el negocio civil esto se traduce en unos 3.700 aviones, por valor de 296.000 millones de dólares.

Las perspectivas para 2012 son positivas, pese a que los márgenes operativos se recortarán. Boeing espera elevar su cifra de negocios hasta los 78.000-80.000 millones de dólares y cerrar el año con entre 585 y 600 entregas de aviones comerciales, cifra sensiblemente superior a la lograda en 2011 (477) y que sería la más alta desde 1999. Estas entregas incluirán 75-80 unidades del 787 y del 747-8 (la mitad cada uno de los modelos).

De cumplirse estas expectativas, el grupo estadounidense podría recuperar el liderazgo mundial aeronáutico y desbancar a su rival europeo Airbus en la pugna por ser el número uno del sector.