A pesar de las malas expectativas del FMI

González-Páramo descarta una "recesión profunda" en la eurozona

El integrante español del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), José Manuel González-Páramo, descartó hoy la posibilidad de una "recesión profunda" este año en la eurozona y aseguró que las probabilidades de que la economía "sorprenda de manera positiva" han aumentado.

González-Páramo ha comentado durante la "Conferencia de Deuda Soberana"en Nueva York que "los indicadores de la economía real están apuntando a que es probable un rebote en 2012 y no es probable, como algunos estaban pronosticando, que vayamos a ver una recesión profunda".

El español, que será sustituido en su cargo en mayo próximo, previsiblemente por el actual director del servicio jurídico del BCE, Antonio Sáinz de Vicuña, destacó el impacto que han tenido los acuerdos alcanzados por los líderes europeos en diciembre pasado.

También explicó que "los miembros de la Unión Europea (UE) acordaron cosas muy importantes. Al principio de la unión pensábamos que éramos una unión económica y monetaria, pero la crisis nos demostró que estábamos volando con un solo motor, el de la unión monetaria".

Los acuerdos alcanzados por los líderes europeos, que incluyen reglas para equilibrar los presupuestos de los países o anticipar la entrada en vigor del fondo de rescate permanente, son a juicio de González-Páramo "no el bazoka que estaban esperando los mercados, sino probablemente más".

Por ello, el integrante del Comité Ejecutivo del BCE aseguró que los mercados están ahora "razonablemente seguros de cuáles son los compromisos" de los países de la zona euro y de que la institución a la que pertenece está "comprometida a hacer que los mercados sigan funcionando y que los bancos estén en buena forma".

En ese sentido, González-Páramo dijo no estar seguro de que la eurozona entre en recesión este año, aunque no descartó que el primer trimestre del año vaya a ser negativo, y en cualquier caso si ésta se produce será "suave".

González-Páramo hizo estas declaraciones el mismo día en que el Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajó sus previsiones de crecimiento para la economía mundial hasta el 3,3% en 2012 y el 3,9% en 2013, debido a la entrada en recesión de la zona euro este año, para la que prevé una contracción del 0,5%.

Sobre las largas negociaciones entre Grecia y sus acreedores privados para la quita de una parte de su deuda, se mostró esperanzado en que "estamos cerca del final", y aseguró que el BCE tiene "fe en que el sentido común prevalecerá".