La contracción aplazará la creación de empleo hasta finales de 2013

Ordóñez acentúa la caída del PIB al 1,5%, camino de los seis millones de parados

La economía ha vuelto a entrar en una fase de recesión que llevará a caídas del PIB del 1,5% este año y de la que no se saldrá hasta bien entrado el próximo ejercicio, según el Banco de España. La entidad constata cómo la crisis de la deuda soberana ha hundido la confianza inversora y el consumo de los hogares, con efectos muy negativos en el empleo.

Pese a que los principales servicios de estudios y las agencias de rating ya venían anticipando en los últimos días una rebaja de las previsiones macroeconómicas, el Banco de España sorprendió ayer a propios y extraños con sus estimaciones, mucho peores de lo esperado por todos. El jarro de agua fría no se circunscribe al cuarto trimestre de 2011, del que hasta el Gobierno había aventurado un caída del PIB, sino a todo este año, con una recesión del entorno del 1,5%, que hace añicos cualquier previsión de recaudación tributaria y, por ende, de reducción del déficit fiscal a los parámetros comprometidos ante Bruselas.

En el informe trimestral publicado ayer, el Banco de España indica que la crisis de deuda soberana devolvió al PIB del país al terreno negativo en la recta final de 2011. Tras el estancamiento del tercer trimestre, el PIB habría caído un 0,3% en el cuarto, en tasa intertrimestral. Los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) no se conocerán hasta la próxima semana. El organismo que preside Miguel Ángel Fernández Ordóñez resalta cómo continúa la debilidad de la demanda nacional y la ralentización de las exportaciones, lo que moderó en los últimos meses la aportación positiva del sector exterior. En el conjunto de 2011, la economía española habría crecido solo un 0,7%, tras dos años consecutivos de retrocesos. Pero lo más significativo del informe es el horizonte a corto y medio plazo, nada alentador ya que la sombra de la recesión se alarga.

La institución prevé que España registre una "caída sustancial" del 1,5% en 2012. Esto supone que el PIB volverá a entrar ya en recesión técnica en este primer trimestre, habiendo acumulado dos trimestres seguidos de caídas.

El nuevo Gobierno había advertido hace tres semanas que España no levantaría cabeza hasta bien entrado 2012. La semana pasada fue el borrador que prepara el Fondo Monetario Internacional (FMI) el que añadió más ascuas al fuego, al rebajar sus proyecciones para España, dando incluso una caída del PIB hasta en 2013.

Según estiman los técnicos del Banco de España, detrás de esta evolución negativa se encuentra el hundimiento de la demanda interna entre octubre y diciembre (del 1,3% interanual), "que se explica casi en su totalidad por la contribución negativa de la inversión en construcción y por el retroceso del consumo público". También hay que tener en cuenta un deterioro del gasto de los hogares, afectado por las malas perspectivas de empleo existentes. El deterioro del consumo se alargará durante 2012 y 2013, y provocará que el crecimiento del PIB en este último ejercicio sea aún leve, de solo el 0,2% y concentrado en la segunda parte del año.

Nuevos recortes de gasto en liza

Las perspectivas de cara a este año y a 2013 se basan, según el Banco de España, en un estricto cumplimiento de los objetivos de consolidación fiscal a los que se ha comprometido el nuevo Gobierno, lo que en su opinión "supone que se adoptarán medidas adicionales a las ya aprobadas", como la subida de impuestos o el duro recorte del gasto público. No obstante, advierte de la elevada incertidumbre y del desconocido alcance que pueden tener las reformas puestas en marcha. En este contexto, prevé un retroceso del consumo de los hogares y caídas de la inversión residencial, aunque más modestas que en los años anteriores.

En cuanto a la demanda externa, la entidad espera este año un debilitamiento del crecimiento de las exportaciones de bienes y servicios, dado el empeoramiento de la situación internacional, y sobre todo, de los principales socios comerciales. Especialmente importante es el papel de Alemania y Francia que también están coqueteando con la recesión. Con todo, la institución augura una mejora de la competitividad de la economía española, venida sobre todo por el gran ajuste de costes que se está produciendo en el mercado laboral.

El empleo caerá un 3%

En esta materia, el Banco de España alerta de que el deterioro económico tendrá un impacto "apreciable" sobre el empleo. Pocos días antes de que el viernes se publique la EPA del cuarto trimestre, estima para todo 2011 un descenso del número de ocupados en torno al 1,7%. De confirmarse este dato implicaría un nivel de empleo inferior en algo más de un 10% al existente a comienzos de la crisis. El deterioro continuará en próximos trimestres. La ocupación se reducirá un 3% en 2012 (cerca de 600.000 personas) lo que, a falta de una profunda reforma del mercado de trabajo, aumentará la tasa de paro. En 2011, superará el 21,5%, subirá al 23,4% en 2012, camino de los seis millones de desempleados, y se quedará en el 23,3% en 2013. Así, no espera la creación de empleo neto hasta la segunda mitad de 2013.

A su juicio, solo las reformas estructurales permitirían una reducción más rápida del desempleo y "crearían condiciones más favorables para el crecimiento económico". Entre estas reformas es clave una flexibilización del mercado de trabajo, como apunta el Gobierno y la patronal. "La aprobación de una reforma integral de los mecanismos de negociación salarial y de las condiciones salariales, así como de las modalidades de contratación, contribuiría a reactivar el crecimiento a medio plazo", añade.

Otra clave, en este caso para la consolidación fiscal es la evolución del déficit de las comunidades autónomas. El Banco de España reclama más transparencia informativa por parte de los Gobiernos regionales y los municipios, con el fin de poder reaccionar a tiempo a las posibles desviaciones en la ejecución presupuestaria que se pudieran producir. Con respecto a la inflación, prevé que las tensiones inflacionistas sigan disminuyendo en la primera mitad de 2012, siempre y cuando se mantengan los precios del petróleo. Para el euro, estima un tipo de cambio con el billete verde en torno a 1,28 dólares, en línea con el escenario actual de la apreciación de la divisa americana.

Pese a todo el Banco de España quiere ser optimista e indica que este nuevo empeoramiento de la economía permitirá el ajuste de algunos desequilibrios del pasado, como la necesidad de financiación del Estado frente al exterior (por debajo del 5%). No obstante, insiste en que dificultará la reducción del déficit fiscal previsto, desde el 8,1% estimado en 2011 hasta el 3% en 2013. Harían falta, por tanto, "estímulos adicionales" para corregir el rumbo.

Claves

Laboral: la reforma debe encaminarse, según el Banco de España, hacia menos tipos de contratos y más flexibilidad salarial.

Déficit: el recorte del déficit fiscal hasta el 4,4% del PIB este año solo será posible con un nuevo y gran ajuste presupuestario.

Deuda: el endeudamiento público seguirá al alza en toda la Administración, especialmente el de las comunidades autónomas.

Revisiones a la baja por los ajustes

El último panel de Funcas, hecho público a mediados de diciembre, pronosticaba un crecimiento medio del 0,2% para el PIB de España durante ese año. En un mes, esas previsiones han quedado obsoletas ante el fuerte deterioro experimentado por la economía española y de la zona euro. Pese a ello, las nuevas perspectivas no se conocerán al menos hasta la segunda semana de febrero. A la espera de que se hagan públicas, algunos de los 18 servicios de estudios que consulta Funcas, como AFI o Esade, ya han revisado sustancialmente a la baja sus últimas previsiones de crecimiento ante el impacto que los recortes de gasto y las subidas de impuestos tendrán en la evolución de la economía. Así, AFI ha pasado de pronosticar un estancamiento (0%) a una caída del 1,3%, mientras que Esade ha rebajado su estimación de crecimiento del 0,9% a una horquilla que varía entre el 0,5% y el -0,5% en función de la evolución de la zona euro.

Frente al optimismo de los analistas nacionales, los organismos internacionales han coincidido de forma unánime al diagnosticar la profunda caída de la economía española en 2012. En la primera semana de enero, tres servicios de estudio (Goldman Sachs, Morgan Stanley y Citigroup) calcularon una caída del PIB de un 1,5%, un 1,7% y un 1,9%, respectivamente. El Fondo Monetario Internacional ha ido más allá e incluso ha previsto dos años de recesión para la economía española, con caídas del 1,7% para este año y del 0,3% para 2013. Estas cifras se harán oficiales hoy durante la presentación de sus previsiones de invierno, informa Carlos Molina.