Acerinox perdería el liderazgo mundial

Thyssen y Outokumpu negocian unir sus actividades de inoxidable

El gigante industrial alemán ThyssenKrupp ha confirmado que mantiene conversaciones con la finlandesa Outokumpu para fusionar sus negocios de inoxidable. El movimiento desplazaría a Acerinox del liderazgo mundial en el sector.

Interior de una de la fábricas de Acerinox
Interior de una de la fábricas de Acerinox

Posible consolidación a la vista en el sector del acero inoxidable en Europa. ThyssenKrupp ha reconocido hoy que mantiene conversaciones con la finlandesa Outokumpu para fusionar sus actividades de acero inoxidable.

En todo caso, el grupo alemán ha precisado que la operación no está cerrada y que, sobre la mesa, mantiene abiertas otras opciones para su filial Inoxum, como una oferta pública de venta (OPV) o la mera segregación de la actividad.

Según publica hoy el diario germano Reinische Post, las dos empresa tienen previsto unir sus negocios de inoxidable para formar un grupo con más de 18.000 trabajadores y un volumen de facturación de 10.000 millones de euros. ThyssenKrupp tendría una participación minoritaria en la compañía resultante.

ACERINOX 8,63 0,42%

De llevarse a cabo la operación, el nuevo grupo pondría en riesgo el liderazgo mundial de Acerinox en el negocio de acero inoxidable. Este movimiento podría precipitar una fusión entre la española y Aperam (la antigua división de inoxidable de ArcelorMittal), los otros dos grandes actores de este mercado.

Las cuatro compañías llevan más de un año preparándose para protagonizar la consolidación del mercado de este tipo de acero. MEPS, consultora especializada en el sector, estima que el exceso de capacidad existente en Europa ronda los 2,5 millones de toneladas, es decir, el 25% de la capacidad de producción existente en el Viejo Continente. Una situación difícilmente sostenible y que las empresas quieren racionalizar.

En mayo del año pasado, ThyssenKrupp puso en marcha un plan de reestructuración que incluye desinversiones en actividades consideradas no estratégicas por 10.000 millones de euros para atender los pagos de su deuda, que a finales del pasado mes de septiembre ascendía a 3.600 millones.