Los accionistas, en pleno periodo de decisión

Vender los derechos de Santander, más rentable que cobrar el dividendo

Los accionistas de Santander que prefieran el efectivo en lugar de acciones nuevas pueden vender los derechos de suscripción en el mercado. Han cerrado un 7,6% por encima del precio de compra asegurado por la entidad.

Santander está en pleno proceso de retribución a sus accionistas. Y como ocurre desde octubre de 2009, el banco ofrece la posibilidad de elegir entre tres opciones. Primera, recibir acciones nuevas. Segunda, vender los derechos al banco. Y, tercera, vender los derechos en el mercado.

Santander bautizó este método de retribución como "Santander Dividendo Elección", pero en realidad no es una innovación, se trata de un modo de ahorrar la salida de caja de una empresa o un banco, conocido en la jerga financiera como scrip dividend. Lo utilizan, además del banco presidido por Emilio Botín, BBVA, Popular, Bankinter, Iberdrola o Gamesa, entre otras cotizadas.

El scrip dividend consiste en realizar una ampliación de capital liberada con derecho de suscripción preferente para los actuales accionistas, que pueden elegir cualquiera de las tres opciones mencionadas.

Los accionistas que quieran aumentar su inversión en Bolsa lo tienen muy claro: su opción es esperar a recibir las acciones nuevas. No tienen que hacer nada, por defecto se les entregarán los nuevos títulos: uno por cada 46 que ya tuvieran en su poder.

La duda está en los ahorradores que prefieren el dinero en efectivo. Aquí tienen dos fórmulas: vender los derechos a Santander, lo que podríamos denominar cobrar el dividendo. O, segunda, vender los derechos en el mercado. La primera puede tomarse hasta el 26 de enero como muy tarde. Si el inversor opta por vender en mercado, podrá hacerlo hasta el día 30.

Hoy, la opción más rentable para los accionistas de Santander es vender los derechos directamente en Bolsa. El banco presidido por Emilio Botín ha prometido adquirirlos a 0,119 euros, y hoy han cerrado a 0,128 euros, un 7,6% por encima.

La evolución de la cotización después de que haya comenzado la ampliación es clave para saber qué es más rentable. Al fin y al cabo, los derechos suponen una inversión apalancada en las acciones de la entidad. Si Santander sube en las próximas sesiones, será aún más interesante vender los derechos en el mercado. Si baja, puede resultar más atractivo vendérselos al propio banco.

Fiscalidad

Las dos opciones de optar por el efectivo tienen distinto tratamiento fiscal. A quien venda los derechos al banco se le aplicará una retención del 21%, si bien los primeros 1.500 euros cobrados en dividendos estarán exentos de tributar.

Si los derechos se venden en mercado, el pago fiscal se aplaza hasta el momento de la venta de las acciones, pues el efecto que tiene la venta es el de rebajar el precio de compra. Por ejemplo, si se adquirieron las acciones a 10 euros y se venden los derechos a 0,1 euros, en el momento de deshacerse de las acciones las plusvalías tendrían que calcularse sobre un precio de compra de 9,9 euros (10-0,1 euros).

En caso de optar por las acciones nuevas, la tributación también se difiere hasta el momento de venta. Si un inversor destinó 1.000 euros a comprar 100 acciones y ahora recibe 10 títulos nuevos, bajará su precio medio de compra desde 10 euros (1.000 euros/100 acciones), hasta 9,09 euros (1.000 euros/110 acciones). Así, a la hora de vender las potenciales plusvalías serán superiores y pagará más a Hacienda.

Comisiones

A la hora de calcular la rentabilidad final hay que tener en cuenta las eventuales comisiones que lleva aparejada una decisión u otra. Santander especifica que los accionistas que tengan depositados los títulos en un bróker del grupo no tendrán "comisiones o gastos" si venden los títulos a la entidad al precio fijado (0,119 euros) o reciben las acciones nuevas. Pero la situación cambia si venden los derechos en el mercado: "Grupo Santander repercutirá a los accionistas las comisiones o gastos habituales". Si se tienen los títulos en Santander, por tanto, hay que tener este punto muy en cuenta.

Si las acciones están depositadas en cualquier otra entidad, la posibilidad de comisiones aparece en todas y cada una de las tres opciones. Incluso aunque se opte por vender los derechos al propio banco: "Las entidades depositarias de las acciones podrán repercutir a los accionistas comisiones o gastos por la asignación de acciones o venta de derechos de asignación gratuita, de acuerdo con la legislación vigente", se especifica en el hecho relevante con las condiciones del programa de retribución.