José Manuel Vargas asume el control

Las diez tareas para el nuevo presidente de Aena

Ana Pastor, ha nombrado y presidente de Aena a José Manuel Vargas. El ex consejero delegado de Vocento tiene un sin número de retos entre los que destacan, la solución a la epidemia de retrasos en la red, la paralización de los concurso de concesión de Barajas y El Prat, o la definición de una alternativa de privatización con un mercado deprimido.

José Manuel Vargas, presidente de Aena
José Manuel Vargas, presidente de Aena

Vargas ha hecho su carrera en el grupo Vocento, desde el año 2000, con cargos como director jurídico y secretario del consejo de ABC o director general financiero y consejero delegado entre 2008 a 2011. Con anterioridad ocupó puestos de director financiero y secretario general de Jotsa entre los años 1995 y 2000, y trabajó en lPrice Waterhouse de 1993 a 1995. Nacido en Madrid en 1970, es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Complutense de Madrid, y en Derecho por la UNED.

Los 10 retos principales al frente de la empresa pública que gestiona el tráfico aéreo y es propietaria de la red de 47 aeropuertos y dos helipuertos públicos son los siguientes

1ª Terminar con los retrasos aeroportuarios. Durante los dos últimos años los principales aeropuertos españoles, encabezados por Barajas, aparecen entre las lista de los que padecen más demoras en Europa.

2º Paralizar los concursos de concesión de Barajas y El Prat. La ministra de Fomento ha calificado de "despropósito" o de "dilapidación del patrimonio aeroportuario" español las licitaciones de los dos principales aeropuertos que puso en marcha la anterior administracion.

3º Avanzar en el proceso de privatización. Vargas debe definir un procesoen el que la navegación aérea quede en manos públicas, mientras que el capital de la nueva sociedad mercantil Aena Aeropuertos se privatize de manera paulatina, en un marco de mercado deprimido. Fomento exige que la gestión aeroportuaria se adecue desde el primer momento a criterios privados.

4º Pacificar las relaciones con los controladores y el resto de la plantilla. El nuevo presidente de Aena tendrá que intentar normalizar las relaciones de la empresa con el colectivo de 2.200 controladores aéreos a los que en la anterior legislatura se les redujo al 50% los salarios, modificando sus condiciones de trabajo. El colectivo está incurso en procedimientos judiciales por el plante que realizaron el 3 de siembre de 2010.

5º Mantener la unidad de red. Ana Pastor ha dicho que el funcionamiento en red de los 47 aeropuertos es uno de los principales activos de Aena. Sin embargo, la primera compañía del país, Iberia, se ha posicionado en contra de que las tasas que paga en Barajas sirvan para mantener otros aeropuertos deficitarios.

6º Avanzar en la privatización de la gestión del servicio de control de torre. El proceso está en marcha, pero quedó paralizado por las elecciones.

7º Liderar la internacionalización del sector aeroportuario. La ministra ha asegurado que el sector empresarial de la navegación aérea y de aeropuertos en España "tiene mucho que enseñar y que conquistar en el mundo". Empresas como Indra, con sus sistemas tecnológicos de control de tráfico aéreo, o Abertis y Ferrovial, como gestores de aeropuertos, serán aliados de Aena en este objetivo.

8º Conectar los principales aeropuertos con el AVE. La crisis del tráfico aéreo nacional y la apuesta por el tren de alta velocidad obligan a abordar el problema de la colaboración, lejos de la competencia despiadada, entre ambos sistemas de transporte.

9º Atajar la quiebra de los aeropuertos pequeños y de los privados. Dar una salida a la multitud de aeropuertos pequeños que se remodelaron o crearon en tiempos de bonanza y que se han quedado sin tráfico por la crisis. Analizar la propuestas de "rescate" que se formula desde iniciativas en dificultades como los aeropuertos privados de Ciudad Real, Castellón o Murcia.

10º Mantener relaciones correctas con las low cost. Las empresas low cost se han convertido en el gran dinamizador de la aviación comercial en España, pero sus métodos de funcionamiento chocan en muchas ocasiones con rigideces o con prevenciones lógicas de la forma tradicional de negocio aéreo.