Pensiones

Cuando el plan de jubilación manda

Como se ha visto con los directivos de las cajas intervenidas, las retribuciones en diferido pueden llegar a superar el salario.

Todavía chirrían los casi 110 millones de euros que en concepto de compromiso de pensiones y jubilación anticipada se embolsó el ex vicepresidente del Santander Central Hispano (SCH), Ángel Corcóstegui, cuando dejó la entidad en 2003 con 50 años de edad. æscaron;ltimamente también hemos visto cifras significativas en lo que cobran o han cobrado altos ejecutivos de cajas de ahorros intervenidas o rescatadas con dinero del Estado. Y es que en ciertos niveles directivos, el valor de las pensiones que se recibirán en el futuro son un elemento casi más importante que el salario anual que se percibe y una herramienta común para atraer o retener el talento.

Así lo asegura Jaime Nieto-Márquez, experto de Towers Watson. "Los sistemas de jubilación siguen siendo un elemento básico en la retribución de los directivos. Las filosofías de la retribución abogan cada vez más por un diferimiento de esta y los sistemas de pensiones cumplen perfectamente con esta característica".

Desde Futurstep afirman que "se sigue ofreciendo el plan de pensiones como complemento del paquete retributivo; sin embargo, no es una práctica que esté generalizada. Suele ser habitual en las empresas grandes y el enfoque, más que fomentar el ahorro a largo plazo en los empleados, es proporcionar un mayor rendimiento económico por el tratamiento fiscal más favorable".

Lo que sí es cierto es que algunas "alegrías retributivas" del pasado se están restringiendo con la crisis y las aportaciones en estos últimos años han disminuido en cuantía, explican desde Towers Watson.

Por su parte, Miguel Ángel Menéndez, director del área de previsión social de Mercer, resalta que durante los dos últimos años han detectado un incremento significativo en la implantación de planes de jubilación para el personal directivo y mandos intermedios, una circunstancia que achaca, por una parte, "a la delicada situación de los mercados financieros y la crisis económica, que ha redundado en la pérdida de solvencia de las compañías" y ha provocado que la implantación de beneficios ligados a títulos de las mismas (opciones sobre acciones, facilidades para la compra de valores de la propia compañía, etc.) no fuera atractivo. Por otro lado, según Mercer, las recientes modificaciones realizadas en las pensiones públicas, "que supondrán reducciones en el importe de la pensión de jubilación", han servido para hacer pensar a los departamentos de recursos humanos y a los propios directores sobre la necesidad de realizar aportaciones a este tipo de planes de previsión, con el objetivo de alcanzar una pensión suficiente en el momento de la jubilación definitiva.

Carlos Alemany, managing partner de la firma de cazatalentos Alemany & Partners, resalta que la existencia de una pensión máxima en España hace que, al llegar a la jubilación, muchos directores generales tengan la misma pensión pública que sus colaboradores. De ahí que estos planes se empezaran a ofrecer cada vez más en las empresas españolas como un complemento para que a la hora de jubilarse los directivos no perdieran tanto nivel adquisitivo.

Para Alemany, el problema está en que en vez de darle ese uso, en muchas grandes empresas decidieron utilizarlo como herramienta para retener al directivo, "de modo que, en algunos casos, el valor de capitalización del fondo si se va un ejecutivo es de tal magnitud que es mayor que la cláusula de indemnización (blindaje), y el blindaje ha pasado a ser el fondo y/o plan de pensiones", explica.

Los generosos retiros en las entidades rescatadas

Los planes de pensiones son habituales desde hace tiempo en las cuentas bancarias de los altos ejecutivos de todo tipo de empresas; sin embargo, han empezado a hacerse más famosos a raíz de la publicación de las cuantías recibidas por los directivos de cajas que han necesitado ayuda pública.

En concreto, los ejecutivos de las siete entidades que han sido apoyadas con dinero por parte del Estado -BFA-Bankia, Catalunya Banc, NCG Banco, BMN, Caja España-Duero, Banca Cívica y Unnim- acumulan derechos que superan los 64 millones de euros, que cobrarían en el caso de ser prejubilados. De ellos, casi 30 millones corresponden a fondos de pensiones. En algún caso, la fiscalía ha decidido investigar estos importantes incentivos.