Panorama de la inversión en España

Los clientes extranjeros sacan en un año 48.000 millones de depósitos de bancos

Los extranjeros no residentes han retirado en 12 meses 48.000 millones de euros de depósitos de los bancos españoles, con lo que su volumen se ha reducido un 39,1%. En las cajas el descenso ha sido de solo el 2,3%. El sector financiero atribuye este desplome a la desconfianza hacia la banca nacional, junto a los últimos recortes de rating a las entidades que han provocado la retirada también de los fondos de inversión y pensiones.

La guerra del pasivo en el sector financiero no ha seducido al cliente extranjero. Entre octubre de 2010 y octubre de 2011, los no residentes redujeron su exposición a depósitos de bancos españoles en 47.895 millones de euros, lo que supone un desplome del saldo del 39%. En el ámbito de las cajas, que tienen menos presencia en este segmento de negocio (12.900 millones, frente a los 81.200 millones de los bancos), la caída ha sido mínima (-2,3%). Esta cifra incluye los datos de las cajas y de los bancos creados por estas entidades.

El fuerte descenso de los fondos de extranjeros contrasta con el comportamiento de los clientes residentes, que en este periodo tan solo redujeron sus ahorros en depósitos de bancos en un 5,1% (-14.600 millones), de acuerdo con los últimos datos facilitados por el Banco de España.

La desconfianza hacia entidades nacionales explica en buena medida la retirada de fondos, según fuentes del sector. La exposición de extranjeros a depósitos en bancos españoles es un buen termómetro para conocer la confianza de los no residentes en la economía.

De hecho, hasta el año 2008 los depósitos de no residentes crecieron de forma sostenida, y pasaron en apenas tres años de 328.339 millones a los 504.745 millones que alcanzaban inmediatamente antes de la crisis. A partir de este punto, se ha ido produciendo un constante descenso, hasta quedar reducidos a los 75.000 millones de euros en octubre de 2011. Las fuertes rentabilidades ofrecidas por las entidades, además, no han logrado cortar la sangría.

"Los clientes extranjeros se han vuelto muy exigentes, y hay que ofrecerles muy buenas condiciones para que renueven sus depósitos", explica un directivo del área de pasivo de un banco mediano español. "Con el vencimiento de imposiciones a plazo fijo, se están produciendo muchas repatriaciones de fondos. Por dos motivos: la necesidad de liquidez que tienen particulares y empresas a raíz de la crisis, y también por la desconfianza hacia entidades nacionales", asegura.

Otro factor que apuntan desde el sector es la reducción de la calificación crediticia de los bancos nacionales. Instituciones de ahorro colectivo, como fondos de inversión o planes de pensiones, cuentan con estrictos criterios a la hora de poder invertir en depósitos de entidades financieras. Una reducción de la nota, puede provocar la salida inmediata de varias entidades.

El papel de las filiales extranjeras

Además de los particulares y las instituciones de inversión colectiva, hay un tercer operador que ha reducido su exposición a cuentas y depósitos en bancos que operan en España: las filiales de multinacionales extranjeras. Con las tensiones de liquidez que están sufriendo todo tipo de compañías, muchas centrales han obligado a sus filiales a limitar al máximo los fondos que mantienen fuera de sus países de origen, explican fuentes del sector. En términos generales, la constante reducción de la inversión extranjera en España, también se traduce en menos dinero en cuentas e imposiciones de plazo fijo en las empresas que operan aquí.

La salida de fondos de no residentes es la principal causa para la reducción del volumen global de depósitos entre los bancos. En 12 meses, el saldo total se redujo en 59.500 millones, un 80% de esta caída se explica por los extranjeros sin residencia en España.

Desde la Asociación Española de Banca (AEB), apuntan que no encuentran una explicación plausible de por qué se ha producido esta caída. Mientras, las cajas de ahorros destacan que su apuesta se concentra más en la banca relacional y que a sus clientes no les influyen tanto las ofertas deslumbrantes con altos tipos de interés, lo que si ocurre entre los clientes de bancos.

Por tipo producto, las cajas han registrado una mayor caída en las cuentas a la vista de los clientes residentes, con una reducción de 6,9% (-10.500 millones), frente a la caída del 3,5% en imposiciones a plazo fijo. La tendencia es la inversa en los bancos, cuyas cuentas a la vista se han reducido tan solo un 1,8%, mientras que sus depósitos con vencimiento han bajado un 7,7% en los últimos 12 meses.

Menor rentabilidad

Aunque la primera mitad de 2011 estuvo marcada por las ofertas agresivas en los productos de pasivo, después del verano las entidades moderaron las rentabilidades agresivas. Este menor brillo ha acelerado la retirada de fondos por parte de no residentes, según explican desde un gran banco español. Las entidades han optado por promover otro tipo de productos, dado el alto coste de los depósitos y la dura competencia que representa la alta rentabilidad de la deuda pública.

Las cajas logran subir su cuota en fondos

Las cajas de ahorros, muchas de las cuales ya operan a través de un banco filial, están logrando mantener e incluso aumentar su cuota de mercado en los productos que mantienen fuera de balance. La reestructuración del sector y la intervención de tres cajas no ha pasado factura en la confianza depositada por parte de sus clientes. En fondos de inversión, una parcela controlada tradicionalmente por los bancos, las cajas han logrado arañar clientes y hacerse con un 32,67% de cuota, lo que supone una subida de 2,3 puntos entre enero y octubre de 2011 (último dato disponible). Los bancos, que aún retienen una cuota del 66%, han cedido prácticamente lo que han ganado sus rivales, 2,5 puntos.

Esta competitividad entre bancos y cajas se enmarca en un panorama de retroceso en productos de inversión. En las cajas, el volumen de fondos de inversión gestionados ha caído en 12 meses un 8,3% (3.641 millones), frente al descenso del 18,1% entre los bancos (-17.800 millones).

En planes de pensiones, las diferencias entre unos y otros son todavía mayores. Las cajas han visto caer los planes que gestionaban en 1.700 millones, lo que supone un retroceso del 5,5% mientras que el desplome de los bancos alcanza el 35,8% (-11.531 millones).

También en la guerra del pasivo las cajas han logrado mantener el tipo. Desde octubre de 2010, han ganado un punto de cuota de mercado, hasta llegar al 47%, mientras que los bancos han perdido 1,33 puntos. Al igual que ocurre con los productos gestionados fuera de balance (fondos y planes de pensiones), esta disputa en la cuota de mercado también se produce en un contexto de reducción global de exposiciones.